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Su Tesoro
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Fotografía: Brad Harrison
"¡Tengan cuidado! -advirtió a la gente-. Absténganse de toda avaricia; la vida de una persona no depende de la abundancia de sus bienes" (Lucas 12:15).

El materialismo. Parece que la mayoría de nosotros en algún punto de nuestra vida hemos sido consumidos por el deseo de adquirir aparatos nuevos, ropa de última moda o el coche más extravagante. Tal vez no seamos capaces de afrontar el costo de tales artículos… pero, nuestra fantasía nos dice que…“¿no sería maravilloso?”

En Lucas 12, Jesús nos cuenta una historia que dice más o menos así:

Había una vez un hombre rico cuyo campo rindió una abundante cosecha. Miró todo lo que tenía y quedó impresionado. Sabía que su granero no era lo suficientemente grande para guardar sus posesiones.

Y entonces, pensó: “Construiré graneros para mí y así tendré espacio para guardar toda mi riqueza. Tengo tanto, que no debo preocuparme por el futuro. Me quedaré tranquilo, comeré, beberé y estaré contento!”

Entonces Dios le dijo al hombre rico: "¡No seas necio! ¡Esta noche se requerirá tu alma! Y entonces, ¿quién poseerá tu riqueza?”

Jesús terminó la historia, diciendo: "El que acumula tesoros para sí mismo, no será rico ante Dios.”

Adicto a las Cosas

¿Cuáles son los tesoros más importantes para usted? ¿Están sus tesoros relacionados con el mundo? ¿O su riqueza está puesta en el reino que vendrá? Especialmente aquí, en Norteamérica, las familias de clase media están invadidas por las posesiones. ¡Observe la popularidad que han alcanzado los negocios de organización del hogar, los diferentes productos y los libros relacionados con el tema! Tenemos tantas cosas que realmente debemos pensar acerca de dónde ponerlas.

Piense en todas las cosas que la gente podría ahorrar si no sintiera la necesidad de poseer el último invento, el coche más costoso o aquella casa fabulosa; cosas que realmente no podrían pagar. Somos adictos al materialismo y a tener deudas.

Jesús nos dice que valemos mucho más que nuestras posesiones. Las cosas no nos hacen personas más felices. La verdadera felicidad proviene de Dios. Nadie yace en su lecho de muerte y desea tener más ropa, un televisor más grande o un automóvil más elaborado. En su lugar, piensa en todas las palabras que nunca dijo o el tiempo que malgastó. Simplemente, desearía tener más tiempo de vida.

Usted no puede llevar su riqueza terrenal cuando muera. Pero, si usted está en pos de Dios y de Su Justicia, ¡usted encontrará una riqueza que durará para siempre!

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Por Melissa Ringstaff. Derechos © 2010 de GraceNotes. Todos los derechos reservados. Traducido por Chari Torres. El uso de este material está sujeto a pautas de uso. Los textos bíblicos han sido extraídos de la vesión NUEVA VERSION INTERNACIONAL ® 1999.


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