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Momentos del Culto Familiar
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Fotografía: Sanja Gjenero
“Póstrense ante el Señor en su santuario majestuoso.” Salmos 29:2

“Papy, ¿ya es la hora?”

“Sí, querida. Puedes traer a la salita la caja especial del culto y llamaremos a los demás.”

Ya sea por la mañana o por la tarde (o ambas cosas, si es posible), tener un culto familiar es una bendición para todos quienes participan de él. Si usted piensa que no tiene tiempo, considérelo como una inversión familiar, desarrollo del carácter o como una terapia de relajación. No tiene que ser largo, el tiempo puede variar según las necesidades de su familia. Sea constante y sincero en sus esfuerzos. He aquí algunas ideas para animarlo (o para reanimarlo en sus momentos del culto familiar, si es que ya es un hábito en usted).

Escoja un lugar y un momento específico para reunirse con su familia. Esto lo ayudará a ser consistente. Si asiste regularmente a una iglesia, aproveche los materiales que ellos reparten para realizar estudios bíblicos en los hogares. Los hijos mayores pueden leer las lecciones ellos mismos, mientras que los padres ayudarán a los más pequeños. A veces, nuestra familia realiza pequeñas dramatizaciones o hacemos dibujos de una historia en particular.

Leer juntos un libro en voz alta también es bueno. Escoja algunas de las muchas historias misioneras o biografías inspiradoras disponibles. Le ayudará si tiene una caja especial con los libros de fieltro y otras actividades que los niños más pequeños puedan realizar durante este tiempo. Durante los fines de semana, cuando hay más disponibilidad de tiempo, traten de jugar un juego de mesa, como Trivialidades Bíblicas (Bible Trivia)™.

Participación Activa

Los seres humanos aprenden y recuerdan mejor si lo hacen a través del estímulo de los sentidos. Tocar instrumentos musicales o cantar juntos es divertido. Existe una gran variedad de música apropiada disponible como himnos, himnos de alabanza y versículos bíblicos musicalizados. Durante el invierno, a menudo encendemos la chimenea y sacamos la caja de fieltro. A nuestros hijos les encanta acomodar las figuritas de fieltro para representar las historias de la Biblia. (Estas pueden adquirirse en la librería cristiana más cercana a usted o a través del internet.) El culto familiar también es un buen momento para encender velas, masajear la espalda o los pies de los demás.

Hay mucha verdad en aquello que dice que las familias que oran juntas, permanecen juntas. Nada puede unir más que arrodillarse juntos ante Dios, uniendo las manos y orando los unos por los otros. Para procurar que los momentos de oración no lleguen a estancarse con frases repetitivas como “bendícenos a todos”, rotamos nuestras tarjetas de oración de la familia (por categorías) nombres de los miembros de la familia, de los amigos y de las organizaciones por las cuales oramos específicamente. Una vez a la semana, repetimos juntos el Padrenuestro.

Al reunir a su familia para venerar el nombre de Dios diariamente como lo hizo el patriarca Abraham, usted puede honrar el nombre de Dios en esta tierra y preparar el corazón de los miembros de su familia para alabar a Dios eternamente en el cielo. “Quiero alabarte, Señor, con todo el corazón, y contar todas tus maravillas” (Salmos 9:1).

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Por Brenda Dickerson. Derechos © 2010 de GraceNotes. Todos los derechos reservados. Traducido por Chari Torres. El uso de este material está sujeto a pautas de uso Los textos bíblicos han sido extraídos de la vesión NUEVA VERSION INTERNACIONAL ® 1999.


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