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Domesticando al Tigre
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Fotografía: Hemera
El niño [A] comienza a gritar, enojado: “¡El empezó!” El niño [B] comienza a tironear a su hermano, “¡Yo no!”

Si esto le suena demasiado familiar, los siguientes consejos pueden ayudarle a lidiar con la rivalidad entre hermanos en su hogar.

Permita que cada niño tenga su espacio personal tan distante de los demás como le sea posible. Si los hermanos deben compartir su dormitorio, improvise una especie de división, de manera que ellos sepan exactamente dónde termina su espacio, y dónde comienza el de su hermano. Imponga la regla “pedir permiso”, en que cada niño deberá preguntar y recibir la aprobación del otro para estar en su espacio o para utilizar sus artículos.

Anime a cada niño a tener un interés personal en lo que pueda sobresalir. Si Jaime, su hermano mayor, estudia el violín, anime a José a estudiar trompeta, guitarra o cualquier otro instrumento que le interese. Si Susana es una estrella del fútbol, inscriba a Sara para que tome clases de natación, tenis, etc. Esto ayudará a minimizar la competencia entre hermanos.

Resístase a la tentación de hacer comparaciones. Lo que es fácil para un niño (como tener sólo A en la libreta de notas) puede llegar a ser imposible para otro. Reconozca y reafirme el valor de cada niño por lo que es -una bendición de Dios.

Compartiendo Juntos

Escoja una actividad que todos los niños del hogar puedan disfrutar y capitalizar. Para nuestra familia ha sido utilizar LEGO para construir grandes proyectos mientras escuchamos grabaciones de historias dramatizadas. Nuestros niños han pasado muchas horas agradables en compañía, construyendo castillos y mansiones gigantes, y equipando todos los cuartos con muebles y accesorios. Cuando terminan un proyecto, tomamos fotografías para el álbum familiar.

Si a pesar de todos sus esfuerzos sus herederos persisten en pelearse, dígales que de ahora en adelante siempre que haya un conflicto, cada niño deberá permanecer solo. En vez de tratar de resolver “de quién es la culpa”, envíelos solos a cuartos separados donde deberán permanecer hasta que estén listos para llevarse bien con los demás. Si usted hace esto consistentemente, se cansarán del aislamiento y se esforzarán mucho más por mantener la paz entre ellos.

“¡Cuán bueno y cuán agradable es que los hermanos convivan en armonía!” (Salmos 133:1).

Cuando hermanas y hermanos desarrollan lazos fuertes mientras están creciendo, podrán apoyarse mutuamente en tiempos de dificultad y gozar de la bendición de una amistad que durará toda la vida.

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Por Brenda Dickerson. Derechos © 2006 de GraceNotes. Todos los derechos reservados. Traducido por Chari Torres. El uso de este material está sujeto a pautas de uso. El texto bíblico ha sido extraído de la versión NUEVA VERSION INTERNACIONAL ® 2002.


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