Home > Archives > La Familia es lo Primero >
.
Tengo Miedo, Papy
.
Young girl
Fotografía: Marinka van Holten
“Tengo miedo, papy.” Mi hija de 8 años de edad comenzó su ritual nocturno compartiendo su temor de ir a dormir sola a su cuarto.

Decía escuchar ruidos provenientes de afuera. No le gustaba la oscuridad y le preocupaba que mamá y papá estuvieran tan lejos al final del pasillo, para rescatarla en caso de que lo necesitara.

Traté, al parecer, en vano, de animar a Marci de que estaría bien. Le dije que todo ese ruido tenía una buena explicación: Un árbol movido por el viento; la rama de un arbusto frotando el techo de la casa; un gato llamando a otro o defendiendo su territorio.

Luego, le hablé de cosas de más peso. Le dije que Jesús estaba junto a ella. Todo lo que tenía que hacer, era llamarlo y El estaría a su lado. El prometió no abandonarnos nunca. Eso tenía que funcionar, pensé.

Pareció ayudarla. Oré con Marci y ella se acostó en su cama.

Jesús comprende que tengamos miedo. De otro modo, ¿por qué, a menudo, les decía a sus discípulos que no temieran? ¿Recuerda cuando lo vieron caminando sobre el mar, en la noche oscura? Ellos pensaron que era un fantasma. Gritaron para que Dios los rescatara. Jesús le dijo: “¡Cálmense! Soy yo. No tengan miedo” (Mateo 14:27).

Liberando Nuestros Miedos

Hay muchas historias en la Biblia que nos dicen que es humano sentir temor, pero Dios desea que liberemos nuestros miedos y que confiemos en El. Marci estaba tratando de confiar en Jesús aquella noche. Despertó y, nuevamente, sintió temor. Pero recordó que su papy le había dicho que hablara con Jesús. Y lo hizo.

Luego, sucedió. A la mañana siguiente me contó que aquella noche había visto a un ser brillante que inundaba con su luz el umbral de la puerta. Supo que era un ángel. Su presencia la llenó de paz y pudo dormirse confiando que Dios estaba con ella.

Nunca ha podido olvidar aquella noche. Tampoco yo. Me siento honrado de que mi Dios hiciera algo tan extraordinario para que mi atemorizada hijita sintiera Su paz.

Continúa haciéndolo por mí, todo el tiempo. Me lleno de problemas y de temores. Siento temor acerca de las presiones de la vida. A menudo, pierdo la perspectiva. Pero luego recuerdo que Jesús dijo: “Vengan a mí todos ustedes que están cansados y agobiados, y yo les daré descanso” (Mateo 11:28). Cuando finalmente me acerco a El y le pido ayuda, encuentro paz. Y ya no siento temor.

Si desea hacer algún comentario sobre este artículo, diríjase a Lea los comentarios de nuestros lectores
______________________________

Por Chad McComas. Derechos © 2010 de GraceNotes. Todos los derechos reservados. Traducido por Chari Torres. El uso de este material está sujeto a pautas de uso. Los textos bíblicos han sido extraídos de la versión NUEVA VERSION INTENACIONAL ® 1999.


SiteMap. Powered by SimpleUpdates.com © 2002-2016. User Login / Customize.