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Pepinillos u Oración
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Fotografía: Dreamstime
En Iowa estamos en la mitad de la cosecha de vegetales para envasar. Es decir, algo que algunos de nosotros disfrutamos al momento de conservarlos. Cada año planto sólo unos pocos y trato de preservar un vegetal distinto por vez. El año pasado hice salsa casera con los tomates y pimientos de mi jardín. Fue un exito total el que tuvimos con mi marido, por lo que este año estoy tratando de envasar pepinillos. Hacerlos crecer no requiere de gran talento, pero envasarlos puede ser un poco complicado. Estoy disfrutando al experimentar con recetas y Marcos es un fiel cortador
de pepinillos.

Una cosa importante acerca de conservar productos frescos es que debe realizarse en el momento justo. Una vez que usted los extrae de la tierra, debe ponerse a trabajar en su preservación mientras aún estén frescos. Entonces llega el momento para seguir cada uno de los pasos siguientes. Bueno, al parecer mi cosecha de pepinillos llegó justo en el momento en que he estado muy ocupada haciendo otras cosas. Por lo tanto, esa fue la razón por la que le puse el título a esta pequeña historia.

Tengo una amiga con la cual, por lo general, oramos telefónicamente cada jueves. Pero los pepinillos decidieron llegar a su tamaño ideal justo el jueves de la semana pasada. Así que los corté, lo que significaba que debía preservarlos inmediatamente. Había trabajado todo el día, de manera que la noche era el único momento en que podía hacerlo. Mi amiga llamó para unirnos en oración y no pude contestarle. Después de todo, estaba en medio del proceso de cortarlos, hervirlos y esterelizarlos. Me molestaba el hecho de estar dejando en segundo plano nuestro momento de oración entre pepinillos y salmuera. Así que mientras los tenía sumergidos en su baño de sal, disponía de 10 minutos mientras esperaba. Rápidamente la llamé para que pudiéramos hacer nuestra oración. No respondió. Sabía que no podríamos hacerlo más tarde, así que le dejé un mensaje. Le hice saber que estaba ocupada envasando los pepinillos, pero que podíamos orar ambas en forma personal.

Triste Realidad

Supongo que no era algo tan terrible. Quiero decir, le dije que podíamos orar separadamente. Y ella entendió, por supuesto, siendo ella misma es una persona muy ocupada. Pero de alguna manera no podía quitarme de la
cabeza la triste realidad de haber antepuesto los pepinillos a la oración. En realidad, no se trataba solamente de las conservas. Eran todas las cosas que ese día había tenido que hacer.

¿Le ha pasado esto alguna vez? ¿Su momento de oración juega un papel secundario ante lo trivial y el tiempo que necesita para realizar las cosas de su vida? Me puse a pensar en la forma de asegurarme de tener tiempo para orar cada día. Tal vez esto también le ayude a usted:
  • Ore primero. Ajuste la alarma del reloj si es necesario. No espere “dejarlo para después”.
  • Ore a menudo. Pequeñas oraciones durante el día son como bocanadas de aire fresco. Recuerde que detenerse para orar convertirá su día agitado en uno más manejable. Vale la pena tomar tiempo para ello.
  • Hable acerca de la oración. Cuando compartimos peticiones de oración y sus respuestas, nuestro deseo de orar aumenta.
  • Disfrute y abrace su creciente relación con Jesús que proviene de una vida activa de oración. Haga suyo Lucas 1:1: “Señor, enséñanos a orar.”
Si vivimos en una actitud de oración, tendremos una oración en nuestros labios para cada situación. Mejor aún, haremos nuestro el poder de Aquel que está al otro extremo escuchándonos amorosamente.

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Por Gwen Scott Simmons. Derechos © 2011 de GraceNotes. Todos los derechos reservados. Traducido por Chari Torres. El uso de este material está sujeto a pautas de uso. Los textos bíblicos han sido extraídos de la versión REINA-VALERA ANTIGUA © 1982.


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