Home > Archives > La Biblia Dice >
.
La Plebeya
.
Fotografía: Dreamstime
Muchos de nosotros disfrutamos de la conmoción que causó la reciente boda real del príncipe Guillermo y la princesa Kate. Pero como la mayoría de nosotros sabemos, había una gran historia bajo la superficie de ese evento romántico. El futuro rey de Inglaterra se casaba con una plebeya. Una plebeya muy especial.

Aunque viví en el Reino Unido por algún tiempo, ni siquiera puedo empezar a entender los entresijos de la realeza. Sé que aunque ha habido muchos matrimonios en el último siglo donde mujeres sin título se han casado con la monarquía, no ha habido una tan común como Kate, quien se casó con un futuro rey –lo que no ocurría desde 1660–, cuando Anne Hyde entró al palacio de contrabando a la medianoche para casarse con el hombre que se convertiría en James II. Las otras mujeres sin título tenían algo que ver con la realeza debido a sí mismas. Sin embargo, el contacto más cercano de Kate que llega a la realeza, es un pariente lejano del rey Eduardo III, que vivió a comienzos de los años 1300. En otras palabras, ella era tan de ese mundo como yo.

No obstante, Kate Middleton proviene de una sólida familia de la clase obrera. Su tátarabuelo, John Harrison, era un minero del carbón en el norte de Inglaterra. Su hijo, Thomas, escapó de las minas y se convirtió en un carpintero, abriéndose camino en Londres, donde crió a su familia. Su hija, Dorothy, se casó con un constructor de éxito. Su hija Carole, creció hasta casarse con un entrenador de pilotos, a quien conoció mientras trabajaba como azafata. Carole y Michael comenzaron un negocio por internet que los llevó desde la clase media rumbo a la clase alta, permitiéndoles enviar a su hija Kate a escuelas de gran prestigio, como la Universidad St. Andrews, donde un día conocería al príncipe Guillermo.

Una familia interesante, me parece. Trabajó duramente. Salieron adelante por sus propios medios. Trabajando sin cesar.

Sin embargo, el día en que el príncipe Guillermo anunció que estaba comprometido finalmente con Kate Middleton, todos los periódicos decían que el príncipe se iba a casar con una plebeya. No importaba que ella llegaría a ser la primera reina con una educación universitaria. Tampoco que ella tuviera confianza en sí misma y serenidad. Ni que sus padres sean millonarios. Para ese nivel de ciudadanos, ella era una mala elección porque no pertenecía a la realeza.

Realeza por Obras

A la mayoría de nosotros se nos enseñó que el trabajo duro es lo que necesitamos para tener éxito. Pero incluso ni el minero que se convirtió en millonario en la familia de Kate Middleton, es suficiente. Aunque hayan trabajado duro, nunca podrían llegar a ser lo suficientemente ricos como para pertenecer a la realeza. “Realeza por obras” es un fracaso, como también la salvación por obras.

Hace algunas semanas atrás Kate Middleton se convirtió en princesa debido sólo a una cosa: a que él la amó. Y cuando él le pidió que fuera suya, ella le dijo que sí.

Cada uno de nosotros nació como plebeyo. No éramos dignos de vivir cerca del trono.

Pero hay un momento en nuestras vidas en que pasamos de ser plebeyos a pertenecer a la realeza, convirtiéndonos en un miembro de la familia del Rey. Y sucede por una sola razón: porque Él nos ama. Él nos pide que nos veamos a través de Sus ojos –como Su novia. Y nos pide que le digamos sí.

"Pero ustedes son linaje escogido, real sacerdocio, nación santa, pueblo que pertenece a Dios, para que proclamen las obras maravillosas de aquel que los llamó de las tinieblas a su luz admirable" (1 Pedro 2:9).

Si desea hacer algún comentario sobre este artículo, diríjase a Lea los comentarios de nuestros lectores
______________________________


Por Joelle Yamada. Derechos © 2014 de GraceNotes. Todos los derechos reservados. Traducido por Chari Torres. El uso de este material está sujeto a pautas de uso. Los textos bíblicos han sido extraídos de la versión NUEVA VERSION INTERNACIONAL © 1999.


  SiteMap.   Powered by SimpleUpdates.com © 2002-2014.   User Login / Customize.