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Rendirse, ¡jamás!
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Fotografía: Dreamstime
Uno de mis amigos de escuela durante mi niñez, creció para ser un vencedor. La razón es que jamás se rindió.

Un día en que iba de puerta a puerta con uno de sus aprendices, enseñándole cómo vender aspiradoras, fueron recibidos groseramente por una mujer que inmediatamente les cerró la puerta en la cara. Mi amigo Howard le dijo al joven que entrenaba: “¡Debemos insistir por la puerta de atrás!” Cuando la misma mujer abrió la puerta trasera, Howard le sonrió y exclamó: “Espero que usted no sea tan mala como la mujer que nos abrió la puerta principal!” Algo sucedió. La mujer sacudió la cabeza, y dijo: “Bueno, ¡pasen, por favor!" Los dos hombres entraron y después de permanecer un rato, le vendieron esa aspiradora a la mujer. Mientras se dirigían de vuelta al carro, Howard se volvió hacia el futuro vendedor, y le dijo: “¿Ves? ¡Es fácil!”

La perseverancia y la persistencia valen la pena. Son incluso más importantes con la oración. Debemos ser perseverantes al orar. No es que Dios sea indiferente a nuestras peticiones ni que deba ser persuadido a contestarnos. Nuestra persistencia demuestra que estamos en serio con Dios sin tener en cuenta si creemos lo que nos dice. La Biblia señala: “De hecho, sin fe es imposible agradar a Dios. Todo el que desee acercarse a Dios debe creer que él existe y que él recompensa a los que lo buscan con sinceridad.” (Hebreos 11:6).

Demasiado Pronto


En cuanto a las oraciones de petición a Dios, muchos las abandonan demasiado pronto. Necesitamos continuamente llevar ante Él nuestras plegarias y necesidades, así como nuestras penas. Dios no se cansa. Su plan es responder las oraciones en formas que no haría si usted no se lo hubiera pedido.

Las promesas de Dios no fallarán si las mantenemos a través de la fe. Su promesa es: “Y estamos seguros de que él nos oye cada vez que le pedimos algo que le agrada; y como sabemos que él nos oye cuando le hacemos nuestras peticiones, también sabemos que nos dará lo que le pedimos” (1 Juan 5:14, 15). Siga orando. Rendirse, ¡jamás!

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Por Bob DuBose. Derechos © 2011 de
GraceNotes. Todos los derechos reservados. Traducido por Chari Torres. El uso de este material está sujeto a pautas de uso. Los textos bíblicos han sido extraídos de la version NUEVA TRADUCCIÓN VIVIENTE, © 2010.


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