Home > Archives > La Biblia Dice >
.
No Míos, Suyos
.
Foto: Sebastian Czapnik
Cerré mi computador y me rasqué la frente, frustrada. Siento que mi vida funciona alrededor de una pauta. Una pauta desagradable que consiste en que haga planes, que me entusiasme demasiado en ellos y que deje a Dios completamente fuera de la ecuación. Generalmente, lo único que me hace salir de mis planes es una bofetada en la cara, la que llegó hoy en forma de estado de cuenta bancario en negativo.

Es una lección que nunca aprendo y no es que no haya sucedido antes. Mi mente se remonta hacia atrás, a un par de años cuando mi artista favorito anunciaba su nuevo álbum musical. Me entusiasmé mucho, con ese entusiasmo poco sano y me quedé despierta pasada la medianoche en espera de poder descargar el disco. En medio de la descarga mi computador se apagó. Debería haber entendido el mensaje: estaba dándole demasiada importancia a ese álbum, lo estaba convirtiendo en un dios. Pero “no entendí el mensaje”. Reinicié el computador e intenté de nuevo.

Cuando planeo algo no muchas cosas logran interferir en mi resolución de convertirlo en realidad. Al final, luego de haber comprado el álbum dos veces y mi computador muriéndose, me detuve y me observé a mí misma. Eran casi las 2 de la madrugada y yo estaba siendo completamente devota a mis planes más de lo que jamás había demostrado por Dios. Logré conseguir ese disco, pero decidí que iba a esperar unos días para escucharlo y pasar más tiempo con el Dios real.

Obsesionada Con Mis Planes

Volviendo al presente, aquí estoy de nuevo. Obsesionada con mis planes de verano, desesperada tratando de ganar dinero para hacer todo lo que quiero hacer, nunca preguntándole a Dios ni siquiera una vez cuáles son Sus planes para este verano. Necesitaba esa bofetada hoy, esa cuenta bancaria en negativo para poder detenerme y darme cuenta de lo que es importante en realidad.

Afortunadamente para mis planes y yo, Dios tiene los suyos. Consisten en perdonarme y demostrarme amor eterno, no importa cuántas veces me equivoque. Hace dos años, Sus planes hicieron que escuchara el disco a través de una amiga que lo tocaba en su carro. Recuerdo haberme recostado en el asiento y mover mi cabeza de pura felicidad, pensando en el gran amor que Dios me tiene. Hoy, ese álbum contiene mis canciones cristianas favoritas y nunca fallan en recordarme cuán poderoso es el amor de Dios. Hoy, Sus planes borraron los números rojos en mi cuenta bancaria.

¿Me merecía un final feliz? No, desde luego. Pero hoy aprendí que Dios no desea negarme las cosas que deseo. Su único anhelo es estar en mi vida, realizando planes mucho mejores que jamás habría logrado por mí misma. Oro para recordar no centrarme en mis planes o pautas, sino en los Suyos. Oro para recordar Proverbios 16:3, que dice: “Encomienda a Jehová tus obras y tus pensamientos serán afirmados.”

Si desea hacer algún comentario sobre este artículo, diríjase aLea los comentarios de nuestros lectores
______________________________

Por Raquel Levy. Derechos © 2014 de GraceNotes. Todos los derechos reservados. Traducido por Chari Torres. Este material está sujeto a pautas de uso. El texto bíblico ha sido extraído de la versión REINA-VALERA © 1995.


SiteMap. Powered by SimpleUpdates.com © 2002-2016. User Login / Customize.