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Sintonícese con la Familia
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Fotografía: Lawrence Long
Existen miles de ondas radiales rodeándolo en este mismo instante. A menos que sintonice alguna de ellas, pasarán inadvertidas para usted. Sin un receptor para concentrar la antención de cierta frecuencia, usted no puede oír ni ver estas señales invisibles. Sin embargo, aunque no puedan ser vistas, esas ondas están allí.

Años atrás quise ser un radio operador aficionado. Estudié mucho para salir bien en el examen que me permitiría salir al aire. Hasta que no tuviera mi licencia, sólo podría escuchar radio. Durante ese tiempo, un amigo me prestó un viejo receptor a tubos, de manera de comenzar siquiera “a escuchar”.  Una tarde, conecté unas simples antenas de alambre en el techo de mi casa. Luego, bajé la escalera y corrí entusiasmado dentro de mi casa conectando los alambres al receptor. ¡Aún recuerdo la emoción de encender el viejo radio a tubos y escuchar voces de personas alrededor del mundo!

La Biblia, nos dice: “Sé diligente en conocer el estado de tus ovejas y mira con cuidado por tus rebaños ”(Proverbios 27:23). Para conocer el estado de su familia o de sus hijos, usted debe sintonizarse con ellos. Al igual que mi receptor de radio, nosotros debemos establecer nuestras antenas (ojos y oídos) y sintonizarnos con nuestra familia para conocer “el estado de nuestras ovejas”. He aquí, cuatro sugerencias rápidas para sintonizarse con su familia:

Cuatro Sugerencias Rápidas

1. Reconozca que sintonizarse toma tiempo. Si usted espera hacer un reconocimiento rápido del pulso del corazón de sus hijos, olvídelo. Las relaciones personales toman tiempo. Los hombres a menudo miden cómo les va con su familia a través de lo que “hacen”. Tome tiempo para escuchar y “presentir” las necesidades del corazón de los demás.

2. Utilice sus oídos más que su boca. Eso suena un tanto obvio, pero algunas personas se adueñan de las conversaciones y no se detienen a escuchar profundamente a los miembros de su familia. Se enfocan en sus agendas personales, no en los corazones de sus cónyuges e hijos.

3. Utilice sus ojos. Gran parte de la conversación no es verbal. Cuando usted le pregunta a su hijo: “¿Cómo te va?” y él se aleja de usted, diciéndole: “Bien”, probablemente hay mucho más debajo de la superficie que no se atreve a contarle.

4. Haga preguntas. Usted puede conocer el estado de su familia haciendo preguntas básicas, como: “¿Qué piensas tú acerca de…?” y “¿cómo te sientes en cuanto a esto…? o, “me encantaría saber qué piensas en relación a…” Y, luego, escuchar de verdad.

Existen muchas ondas radiales que provienen de sus familiares. A menos que usted sintonice alguna de ellas, perderá bastante de la comunicación que le permita saber “el estado de sus ovejas”. Tome tiempo y sintonice su antena y receptor para escuchar de verdad.

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Por Curtis Rittenour. Derechos © 2013 de GraceNotes. Todos los derechos reservados. Traducido por Chari Torres. Este material está sujeto a pautas de uso. El texto bíblico ha sido extraído de la version REINA-VALERA © 1995.


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