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Rompiendo el Ciclo
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Fotografía: Dreamstime
Conozco a una mujer que cuando era adolescente detestaba su vida familiar. Las cosas se pusieron tan mal que quiso matarse para poder escapar del dolor. Prometió nunca casarse y, ciertamente, nunca llegar a tener hijos. No quería que un niño tuviera que pasar por lo que ella había experimentado.

Pero eso era antes. Ahora ella está felizmente casada y tiene tres hijos. El momento decisivo en su vida llegó cuando quedó embarazada de su primer hijo–un embarazo que no esperaba ni deseaba. Meses después, se dio cuenta que aunque ella había tenido una mala experiencia en su vida familiar cuando joven, su hijo no tenía por qué pasar por lo mismo. Determinó romper el ciclo del dolor.

Esa es una de las cosas maravillosas acerca de ser padres –podemos escoger el tipo de hogar que deseamos tener. Podemos atesorar los momentos felices de nuestra niñez y eliminar los destructivos.

Por Ejemplo:
  • Si sus familiares gritaban mucho: Llegue a un acuerdo para que todos los argumentos sean discutidos sin gritar, sin insultos o desprecios.
  • Si hubo abuso físico: Prometa nunca golpear a sus hijos. Utilice otras disciplinas, como dejarlos sin tiempo libre, enviarlos a sus cuartos o quitarles privilegios que usted les haya otorgado antes. Pero ante todo, dígale a su hijo por qué sus acciones estuvieron mal. Discuta cómo su comportamiento lo hiere a él y a los demás.
  • Si su padre estuvo ausente todo el tiempo: No se case con el trabajo. Programe horas específicas para trabajar y, cuando termine su horario, no lo retome hasta el próximo día.
  • Si los días festivos fueron estresantes: No se proponga grandes expectativas. Cúmplalas a medida que vayan ocurriendo los hechos. Enfóquese en lo que realmente importa acerca de los días feriados.
  • Si sus padres no se involucraron en sus cosas: Únase al centro de padres de sus hijos, asista a los programas especiales y a los eventos deportivos. Asegúrese de ir a las inauguraciones y a las conferencias para padres y maestros.
  • Si su familia careció de espiritualidad: Comience el culto familiar cuando sus hijos son pequeños. Léales historias bíblicas y cánteles coritos infantiles alusivos. Al ir creciendo, hágalos participar en ellos. Asistan como familia a la iglesia e involúcrense en actividades tales como la Escuela Bíblica de Verano y en sociales.
  • Si sus padres raramente reafirmaron su autoestima: Elogie a su hijo. Esto no le hará daño. Asegúrese de elogiarlo sanamente cuando sea conveniente. Una buena libreta de notas, proyectos en el hogar, actuaciones en programas especiales o el buen desempeño en juegos deportivos, bien merecen su reafirmación.
Aunque su niñez haya sido dolorosa en ciertos momentos, con la ayuda de Dios usted puede hacer que sus hijos lleguen a ser todo lo que usted desea. Usted puede romper el ciclo negativo y comenzar uno nuevo lleno de amor y de risas que sus hijos compartirán con sus propios hijos. Esto puede convertirse en su gran legado.

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Por Nancy Canwell. Derechos © 2010 de GraceNotes. Todos los derechos reservados. Traducido por Chari Torres. El uso de este material está sujeto a pautas de uso.


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