Home > Archives > La Biblia Dice >
.
Palabra de Cuatro Letras
.
Foto: Benjamin Haas
Ha pasado casi un año desde aquel martes de noviembre. Sucedió a las 11:05 pm. Mis amigos y yo habíamos seguido los resultados y la votación electoral desde las 7:00 pm. Había una atmósfera de entusiasmo y anticipación en el aire. Al igual que muchos otros, habíamos seguido la candidatura de esos dos hombres y nos parecía una eternidad. Y, luego, a las 11:05 de la noche, en un abrir y cerrar de ojos, todo acabó. Se nos informó quién sería nuestro próximo Presidente de la nación durante los siguientes cuatro años… un hombre llamado Barack Obama.

Sin importar su afiliación política, aquel día sucedió algo muy notorio e inspirador. El país entero hizo posible su Declaración de Independencia: “Acogemos estas verdades para manifestar que todos los hombres fueron creados en igualdad de condiciones, que han sido dotados por su Creador con ciertos derechos inalienables entre los cuales se encuentra la Vida, la Libertad y la búsqueda de la Felicidad.” Por un instante, cada niño, cada minoría étnica nacida en este país, cada mujer, cada joven y cada adulto creyó que él o ella podrían contribuir en algo… soñando, luchando por ello y, finalmente, lográndolo. La idea que toda la humanidad fue creada en igualdad de condiciones, se hizo realidad.

Recuerdo haberme quedado hasta tarde por la noche mirando la cobertura televisiva y observando a hombres y a mujeres de todas las razas, edades y formación en la vida, con una luz de esperanza en los ojos. Pude ver aquel “Nosotros lo logramos” escrito en sus rostros. Había un sentido de poder en aquel “Nosotros”, infinitamente más grande que un “Yo” solitario. Había una sensación de creer en un sistema que durante muchos años había sido irrelevante para muchos. ¡Había esperanza!* Una simple palabra que siempre será recordada como la fuerza motriz detrás de la elección presidencial del año 2008.

Bendita Esperanza

Al pensar en los increíbles acontecimientos que conforman la historia y que esta generación ha tenido el privilegio de ver y de experimentar, recuerdo a un Hombre que en Su propio tiempo revolucionó a todo un pueblo, perturbando sistemas e instituciones… echando abajo barreras y estereotipos. Él introdujo una nueva manera de pensar… de actuar… de creer. Nos mostró la esperanza… la bendita esperanza. Y la vida de este Hombre cambió para siempre la historia del mundo. ¡Jesús ES esperanza!

Como creyentes hemos sido llamados a alcanzar al hombre. Jesús nos ordenó ir y hacer discípulos… ¡a todos los hombres! Somos agentes de cambio en este mundo. Hemos sido llamados a creer que existe una esperanza. Dios nos habla a través de Jeremías, diciendo: “Mis planes para ustedes solamente yo los sé, y no son para su mal sino para su bien” (Jeremías 29:11 TLA).

Así que no permita que nadie le robe la esperanza. No deje que nadie le diga que estos derechos inalienables que conocemos como Vida, Libertad y la búsqueda de la Felicidad, son sólo ideales románticos. No permita que los demás le digan que usted no puede hacer la diferencia. No deje que la gente le diga que “nosotros” no importa. Cuando “nosotros” nos unimos, ¡suceden cosas increíbles que harán posible describir la historia!

“Que el Dios de la esperanza los llene de toda alegría y paz a ustedes que creen en él, para que rebosen de esperanza por el poder del Espíritu Santo” (Romanos 15:13 NVI).

Si desea hacer algún comentario sobre este artículo, diríjase aLea los comentarios de nuestros lectores
______________________________

Por Alejqndra Torres. Derechos © 2009 de GraceNotes. Todos los derechos reservados. Traducido por Chari Torres. El uso de este material está sujeto a pautas de uso. Los textos bíblicos han sido extraídos de TRADUCCION EN LENGUAJE ACTUAL © 2002 y NUEVA VERSION INTERNACIONAL © 1999.

(*) Nota de la traductora: La autora de este artículo utilizó la palabra “hope”, palabra que en inglés consta de 4 letras. En español esta palabra está conformada por nueve letras.


SiteMap. Powered by SimpleUpdates.com © 2002-2014. User Login / Customize.