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La Vida es Justa
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Fotografía: Michael Brown
La vida no es justa. Estoy seguro que usted lo ha escuchado decir antes. De hecho, más de un 80% de las personas que leerán este artículo lo ha dicho en alguna ocasión. No hace mucho escuché un programa radial de conversación donde la gente llamaba para dar su opinión acerca de la situación del país y cómo ha afectato su vida.  En menos de cinco minutos escuché esa frase a por lo menos ocho personas distintas.Probablemente nunca diríamos esto si tuviéramos las cosas bajo control. Nunca he escuchado a alguien que se ganó la lotería decir “la vida es injusta”. De cierta forma, nuestro cerebro está programado de tal manera que siempre que oimos que alguien dice esa frase pensamos en cosas negativas, en problemas, en enfermedades, en pérdidas, etc. Pero, ¿qué pensaría usted si yo le dijera que aunque atravesemos por problemas y tribulaciones, la vida sí es justa?

Vivir en este mundo significa que algunas veces atravesaremos por experiencias negativas. ¡Así es la vida! No importa cuántas veces al día usted lea la Biblia o cuántos años ha estado sirviendo al Señor, o si ayuna o no. Nada de ello evitará que la vida siga su curso. De todos modos experimentará dificultades y problemas. Eso no significa que la vida sea injusta; es que así es la vida.

La Casa en la Roca

En la Biblia encontramos la parábola del hombre sabio que construyó su casa sobre la roca. “A cualquiera, pues, que me oye estas palabras y las pone en práctica, lo compararé a un hombre prudente que edificó su casa sobre la roca. Descendió la lluvia, vinieron ríos, soplaron vientos y golpearon contra aquella casa; pero no cayó, porque estaba cimentada sobre la roca” (Mateo 7:24, 25). A pesar de que la casa estaba sobre la roca, Mateo dice que la lluvia vino y que el viento sopló. Note que llovió tanto para el hombre prudente y sabio como también para el insensato. No importa cuán sabio o justo sea usted; lloverá de todos modos. Puede que usted le pida a Dios en este momento que lo ayude a atravesar lo que está enfrentando, ¡pero la respuesta es que tendrá aflicciones debido a que está vivo!

Comprenda esto. La fe no se puede probar en la comodidad. Si la fe necesita ser probada, debe ser a través de la aflicción. Si no atraviesa por nada, quiere decir que no tiene nada. Jesús nunca dijo que si usted es prudente y le sirve, nada malo le sucederá. Sólo porque usted construye en la roca no significa que no experimentará tormentas. Lloverá, el viento soplará y la tormenta llegará.

Vea, el hombre sabio y el insensato tenían algunas cosas en común. Los dos construyeron algo, los dos obtuvieron logros. Externamente, se veían iguales, y ambos atravesaron por la lluvia y la tormenta. A veces pensamos que obedecer al Señor es algo que no funciona. Tal vez hasta digamos: “Ser cristiano y seguidor de Cristo no funciona, porque está lloviendo sobre mi casa igual que sobre la casa de mi vecino”. Pero la única diferencia entre usted y su vecino es que cuando todo sea dicho y hecho y luego que haya pasado la tormenta, se dará cuenta que aún está de pie. ¡A Dios sea la Gloria!

Ha estado lloviendo sobre mi casa por bastante tiempo, pero sé que al final de todo, ¡yo seguiré estando de pie!

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Por Irving Santiago. Derechos © 2009 de GraceNotes. Todos los derechos reservados. Traducido por Chari Torres. El uso de este material está sujeto a pautas de uso. El texto bíblico ha sido extraído de la versión REINA-VALERA © 1995.


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