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Padres e Hijas
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Photo: Jonathan Ross
Aunque mi mamá y yo éramos muy unidas mientras crecía, mi padre también jugó un papel muy importante en mi vida. Mi padre y yo compartimos cosas que no hicimos con mamá: su amor por los caballos, tocar la guitarra, la pasión por el ministerio pastoral y nuestro sentido de aventura. Y aunque ahora tengo mi propia familia, él sigue siendo una parte muy importante en mi vida.

Tan fuerte es nuestra relación madre-hija que a veces no nos damos cuenta de la importancia del primer hombre en la vida de nuestras hijas –su padre. El especialista en crianza de los hijos, Michael Grose, cree firmemente que los padres juegan un papel muy importante en la vida de sus hijas.

Él escribe: “La noción de un padre en la casa que esté dispuesto a demostrar sus esfuerzos por brindarle un sentido de seguridad a sus hijas –aunque la conducta de los hombres en la actualidad demuestre que son la telaraña ocasional en las paredes de su habitación–, será la certeza de saber que el padre las protegerá de todo aquello que las amenace durante la noche”1 Pero el especialista Grose cree que el rol de un padre puede ser, –y debe– llegar mucho más lejos.

Las hijas aprenden grandes lecciones acerca del mundo de los hombres a través de sus padres. Aunque ellas crecen viendo a súper héroes en la televisión o a actores hombres desempeñando diferentes roles en las películas, es su padre quien será el modelo de lo que esperan ver en un hombre común y corriente al pensar, actuar y hablar diariamente. Y de acuerdo a Grose, pensar en ello produce un poco de temor. En un sentido, los papás les enseñan a sus hijas cómo deberían esperar ser tratadas por los hombres de sus vidas al ir creciendo y, eventualmente, casarse. La forma en cómo las hijas y sus madres son tratadas por ellos, les enviará un fuerte mensaje a las niñas y jóvenes mujeres en cuanto a sus relaciones afectivas con los hombres.

Cásese con un Hombre como su Padre

Grose dice: “La alta cifra de chicas que crecieron con padres violentos y que se casan con hombres similares o viven en relaciones con hombres igualmente violentos, es el testimonio del poder de este tipo de condición. El mensaje para los padres es sencillo –sea gentil, sea respetuososo y permita que sus hijas se sientan seguras de sí mismas en su trato con usted.”

¿Qué sucedería si los padres usaran a Dios el Padre como su modelo a imitar? ¿Cómo tratarían entonces a sus hijas? Los padres tendrían un oído alerta. Serían compasivos. Serían más acogedores y perdonadores. Estarían dispuestos a enseñar con palabras, como también con el ejemplo. Y las amarían –siempre– no importa lo que haya sucedido.

Si usted tiene una hija, atesórela. No siempre podrá estar donde sus ojos-la-vean, sino que la tendrá a su lado solamente por un tiempo. Y cuando llegue el día en que la acompañe hacia el altar para unirse al hombre de su vida, usted no querrá estar lleno de remordimientos. Por el contrario, usted deseará gozar de una relación cercana que nunca termine, a pesar de la distancia y del tiempo.

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Por Nancy Canwell. Derechos © 2012 de GraceNotes. Todos los derechos reservados. Traducido por Chari Torres. Este material está sujeto a pautas de uso.

1 http://www.positivepath.net/ideasMG7.asp


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