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Una Lección en el Juego de Damas
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Fotografía: Hemera
“Papá, ¿quieres jugar a las damas (chekers) conmigo?” Fue un pedido que me dejó totalmente perplejo, considerando todas las cosas que tenía que realizar. Mi primer pensamiento fue decir “no” a mi hijo y regresar a mi opresivo trabajo, pero su mirada me dijo que un juego de damas era más importante que todo lo que tuviera que realizar esa tarde. Me averguenza admitir que desconocía que mi hijo sabía cómo jugar a ese juego.

Sacamos la tabla y jugamos esa tarde, y debo confesar que fue muy divertido. Después, lo tomé en mi regazo y hablamos acerca de cosas importantes. Cosas como su preocupación sobre si su gatita tendría gatitos mientras estuviéramos de viaje, o si sería un buen carpintero cuando fuera grande.

Me di cuenta en esos escasos momentos, que lo único que deseaba mi hijito de seis años de edad, era mi tiempo. No tenía que ver con el juego de damas; tenía que ver con pasar momentos juntos. Creo que yo lo sabía, pero terminé estando demasiado ocupado para detenerme y pensar acerca de ello. Decidí hacer tiempo, por allá y por acá, y comenzar a pasarlo con mis tres hijos, porque tratándose de ellos, la calidad del tiempo significa cantidad de tiempo pasado con ellos.

El siempre tuvo tiempo para las personas

Jesús era una persona muy ocupada. Mire lo que dice la Biblia explicando cuán ocupado era Su horario:“Jesús hizo muchas otras cosas, tantas que si se escribiera cada una de ellas, creo que no cabrían en el mundo todos los libros que serían escritos” (Juan 21:25).

No recuerdo que mi horario haya estado tan repleto, y estoy seguro que el “calendario-divino” de Cristo contenía ítems más importantes que los que pudiera descubrir jamás.

Y aún así, con todo lo que tenía que hacer, todavía tuvo tiempo para los niños. Tomó tiempo para abrazarlos, escucharlos y jugar con ellos. ¡Qué ejemplo para los padres de todas partes y, especialmente, para mí!Si eres un padre ocupado, la vida puede llegar a ser tan agitada que pierdas el enfoque sobre lo que es realmente importante. Pero Dios nos puede ayudar a prioritizar nuestros horarios de manera que puedan incluir períodos de tiempo saludables pasados con nuestros hijos. Con la ayuda de Dios, puede ser una realidad. Ellos lo necesitan, y nosotros, también.

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Por Michael Temple. Derecho de autor © 2008 de GraceNotes. Todos los derechos reservados. El uso de este material está sujeto a pautas de uso. Traducido por Chari Torres. Scripture taken from the BIBLIA PARA TODOS ® 2003.


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