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Cosecha a Largo Plazo
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Fotografía: Jennifer Sharp
Mi suegro viene a almorzar con nosotros casi todos los domingos. Mientras pedía la bendición uno de aquellos días, pensé qué bueno es que viva tan cerca de nosotros y que pueda visitarnos siempre que lo desee. Mi suegro tiene más de ochenta años. Aunque goza de buena salud y vive en su casa, cuando llegue el día en que necesite de nuestra ayuda estaremos cerca para dársela. Ese día llegará.

Donde viva no es lo importante ­–estaremos a su lado en cuanto él nos necesite. Si algo le sucediera a mis padres que viven a 1.500 millas de distancia, uno de mis hermanos o yo estaríamos enseguida a su lado. Es lo que se supone que estamos dispuestos a hacer por nuestros padres.

Dos de mis tres hijos también estaban a la hora de la comida aquel domingo. Ellos son adultos. Faltaba el mayor, que trabaja en California. El del medio está en la universidad y el menor comenzará sus estudios universitarios el próximo año. Mi hijo del medio estaba con nosotros porque tenía unos días libres.

Me di cuenta que estaba haciendo lo que yo hacía cuando era un estudiante universitario. Mi esposa y yo a menudo íbamos a casa de mis suegros para compartir el almuerzo de los domingos. Ese pensamiento me impactó. De aquí a treinta años más quizás estemos sentados a la mesa disfrutando de la comida de un domingo y yo tendré más de ochenta años y mi hijo, cincuenta. Excepto que yo sería el que vendría a su casa y él estaría feliz de darme una mano si necesitara ayuda al irme haciendo mayor. Me sentí feliz como nunca antes por haber escogido ser padre.

Elecciones

Usted escoge convertirse en padre cuando tiene veinte o treinta años de edad. Es fácil hacerlo a esa edad. Los hijos resultan ser caros. Y toman demasiado tiempo. Usted debe preocuparse de cuidarlos bien. ¿Debe esperar a que las cosas se asienten más financieramente para ser padre? ¿Podrá convertirse en un buen padre?

De manera que posterga la decisión. Y lo hace una y otra vez. Entonces ya ha cumplido los cuarenta. Si usted es mujer, tal vez ya no pueda tener hijos. Si es hombre, se preocupará si sus hijos no se han ido del hogar cuando usted esté retirado. Cuando usted tiene cincuenta años, ya es demasiado tarde para ser padre. Usted entrará a sus años crepusculares en soledad.

Si usted tiene hijos después de haber cumplido sus veinte años y no cuando usted tenga cincuenta y ellos sean adultos jóvenes, apreciará verdaderamente la decisión que hizo en ese momento. Es cierto. Por los estándares de hoy, usted también sería como un niño inexperto. De repente usted valora la elección que hizo –por sentirse orgulloso de haber criado adultos productivos y también porque sabe que podrá contar con ellos cuando los llegue a necesitar. Así lo declara Proverbios 23:24:  “El padre del justo experimenta gran regocijo; quien tiene un hijo sabio se solaza en él.”

Los hijos son la cosecha a largo plazo. Para cuando coseche el fruto de su labor, todavía tendrá tiempo para cosechar más frutos antes que llegue el invierno. Cualquier cosa que usted logre en la vida –dinero, acciones o cosas creadas–, sabe que podrá contar con sus hijos cuando aquello carezca de importancia.

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Por Mark Lardas. Derechos © 2009 de GraceNotes. Todos los derechos reservados. Traducido por Chari Torres. El uso de este material está sujeto a pautas de uso. El texto bíblico ha sido extraído de la versión NUEVA VERSIÓN INTERNACIONAL ® 1999.


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