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Llevando las Cargas
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Fotografía: Joe Klune
Han estado descansando al fondo de una caja durante dos años –docenas de tarjetas de pésame que recibí después de la muerte de mi hermano. Leí y aprecié cada una de ellas cuando me llegaron por correo. Pero después del funeral era demasiado triste verlas en algún rincón. Así que las guardé, sabiendo que algún día desearía leerlas nuevamente.

Ese algún día sucedió ayer. Al releer cada una de las tarjetas, vinieron a mi mente estas palabras: “Ayúdense unos a otros a llevar sus cargas, y así cumplirán la ley de Cristo" (Gálatas 6:2). Pienso que la mayoría de nosotros desea hacer éso. Queremos ayudar a elevar nuestras emociones por alguna otra carga que tenemos. Generalmente no lo hacemos porque no sabemos cómo. Por ejemplo, quizá querramos enviar una tarjeta de pésame a alguien, pero no sabemos qué decirle –entonces terminamos por no decir nada al no enviarla.

Mientras leía mis tarjetas, me di cuenta que lo que la mayoría de las personas escribieron fueron palabras sencillas, cuidadosas y amorosas. Las tarjetas fueron ejemplos distintos de cómo “llevar” las cargas de otro.

Tarjetas de Pésame

Las tarjetas de pésame ayudan a admitir el dolor. Un amigo, escribió: “Mi corazón se conduele con la noticia de Dan”. Otro, dijo: “Nancy, el dolor que sientes debe ser intolerable. ¡Mi corazón está contigo!”

Las tarjetas de pésame pueden expresar la insensabilidad aparente de todo. Aprecié mucho este comentario de uno de mis suegros: “No hay necesidad de decir nada piadoso. La vida es lo suficientemente dolorosa. Dios está contigo.”

Las tarjetas de pésame pueden expresar amor hacia la persona que murió. Me siento feliz y orgullosa con lo que escribió un amigo: “Fue un privilegio conocer a Dan a través de los años. Él peleó la dura batalla.” Y esto: “Tu hermano fue un hombre de Dios –un buen ejemplo de cómo dar su vida por los demás.” Además: “Cuando recuerdas todos los momentos que él hizo de su familia y del mundo un mejor lugar, puedes sentir alegría a través de tus lágrimas.”

Las tarjetas de pésame pueden tener pocas palabras –y a veces, menos es más. Algunos escribieron frases sencillas, como: “Están en nuestras oraciones,” o “mi corazón se conduele contigo” y, “lo único que puedo decir es que seas fuerte”.

Las tarjetas de pésame pueden llegar acompañadas de flores, comestibles o, incluso, dinero para ayudar con los gastos. Un colega mío envió este mensaje con una florida planta: “Acabo de enterarme de la muerte de tu hermano. Quisiera ir donde estás para darte un gran abrazo. Pensé que quizás querrías plantar esta flor para que te recuerde el amor hacia tu hermano cada vez que veas sus capullos.”

Y lo más importante, las tarjetas de pésame pueden señalar nuestra única esperanza. Muchos amigos lo hicieron al escribir: “¡La mañana de la resurrección no puede tardar mucho más!”. Y mi favorita: “Aquellos que aman al Señor nunca dirán adiós para siempre”.

La próxima vez que escuche que alguien murió, no sienta miedo de enviar una tarjeta de pésame. No tenga miedo de ayudar a alguien a llevar la carga.

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Por Nancy Canwell. Derechos © 2009 de GraceNotes. Todos los derechos reservados. Traducido por Chari Torres. El uso de este material está sujeto a pautas de uso El texto bíblico ha sido extraído de la versión NUEVA VERSION INTERNACIONAL ® 1999.


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