Home > Archives > La Familia es lo Primero >
.
Entrenamiento del Inodoro
.
Foto: Jose Gelpi Diaz
Desperté una mañana y me di cuenta que mi sueño más añorado al tener tres niños usando pañales, ¡se había vuelto realidad!  Me di cuenta que mi bebito había comenzado a crecer demasiado para las veintiocho semanas de edad que tenía y aunque favorecía el hecho de animarme a entrenar en el inodoro a mi hijo de tres años y medio, eso no estaba sucediendo. Mi niña de dos años y medio de edad se mostraba mucho más interesada que mi hijo varón.

Mi esposo y yo decidimos probar durante un par de fines de semana lo que llegamos a llamar entrenamiento del inodoro. A ambos niños los dejamos en ropa interior, les dimos jugos (nunca lo hacemos) y los sentamos sobre el inodoro durante veinte minutos. Algunos de nuestros amigos han tenido un gran éxito con ese método. En aquel momento yo estaba dispuesta a probar lo que fuera, y ese método parecía relativamente indoloro.  Permítame decirle que hablé demasiado pronto. De algún modo, los niños no estaban haciendo sus necesidades en el inodoro y muy pronto teníamos a dos bebitos con su ropa interior completamente sucia. Además, debo agregar que se sentaban en el inodoro por bastante tiempo, no a la fuerza, sino porque ellos querían hacerlo. Así que era raro que mantuvieran el inodoro limpio cada vez que lo usaban.

Ahora puede comprender cuán desalentados comenzamos a sentirnos mi esposo y yo. Después de unas pocas semanas, mi hijo comenzó a negarse a ir a cualquier punto que estuviera cerca del baño, así que terminamos por desistir. Tengo un montón de pañales de tela para el próximo bebito desde las siete a las treinta libras de peso. Nuestro próximo paso fue acostumbrarnos a la idea de lavar los pañales de tela utilizándolos en nuestros dos bebitos. Después de hacerlo durante un día, me di cuenta que mi hijito había crecido demasiado ¡y los pañales le quedaban chicos! Se sintió infeliz, y yo también. Aunque los pañales de mi bebita no derramaban el líquido por las orillas como los de él, no le gustaba sentir esa sensación, y de algún modo este asunto acabó por ser el puente del entrenamiento del inodoro.

Equivocándose Solo

Cuando tenía treinta y dos semanas de embarazo, la cuenta regresiva del nuevo bebé comenzó a acelerarse. Me quejaba en la casa de mi amiga acerca de lo difícil que era entrenar a un niño pequeño en el uso del inodoro. Ella me dijo algo que encontré muy útil. Dijo: “Cuando un niño aprende a caminar, no le decimos que nunca más volverá a arrastrarse por el suelo. Al final, ellos toman sus propias decisiones intentándolo y equivocándose”. De repente pude comprender la frustración de mi niño. No estaba dándole la oportunidad de equivocarse solo.

Al día siguiente vestí a ambos niños sólo con ropa interior y les dije que los ayudaría a llegar al inodoro, pero tenían que avisarme. Atravesamos una semana con muchos accidentes antes de que mi hijo me pidiera ayuda para llegar al inodoro. Al principio pensé que me había puesto en una situación desquiciada, pero necesitaba esperar para ver lo que sucedería.  Desde el momento en que mi hijo logró aprender cómo utilizar el inodoro, las cosas comenzaron a tener sentido para mí. Luego de una semana, él estuvo listo para utilizar el inodoro durante todo el día. Mi hijita también lo logró con sólo observar a su hermanito tomar la delantera.

Han sido un par de meses agotadores para mí, pero debo decir que las lecciones aprendidas han valido la pena. Observar a mis niños equivocarse vez tras vez mientras aprendían el uso del inodoro me hizo pensar cuánto demoro en aprender cosas nuevas. Me pregunto si Dios me observa deseando que aprenda a la primera. La paciencia y la gracia hacia mis hijos me ha ayudado en una parte desafiante del cuidado parental. Doy gracias que aprendí la importancia de la fuerza de voluntad.  Mis niños debieron comprender por sí mismos que el entrenamiento del inodoro era algo beneficioso para ellos.

Si desea hacer algún comentario sobre este artículo, diríjase aLea los comentarios de nuestros lectores
______________________________

Por Marion Ruybalid. Derechos © 2009 de
GraceNotes. Todos los derechos reservados. Traducido por Chari Torres. Este material está sujeto a pautas de uso.


SiteMap. Powered by SimpleUpdates.com © 2002-2016. User Login / Customize.