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La Solución del Matrimonio
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Fotografia: S. Suharjoto
Para el 1 de enero su vida entera puede ser transformada. Durante un día por lo menos, pueden comenzar todas sus buenas intenciones y terminar con sus malos hábitos. Por lo menos, durante unas pocas horas –¿minutos?– el año es un perfecto reflejo de lo mejor de usted.

Pero al 1 de enero lo sigue inevitablemente el 2 y el 3 de enero. Muy pronto usted optará por quedarse acurrucado unos minutos más en su cómoda cama en vez de salir a correr al frío. Muy pronto los caramelos volverán a entrar en el cajón de su escritorio. Ya para el 4 ó 5 usted habrá sido agredido por un mal conductor o se habrá golpeado un dedo y experimentado pensamientos no tan santos. Cuando llegue el 7 de enero los calcetines estarán en el piso de su cuarto de baño y su hilo dental acumulando polvo. Al llegar al día 10 usted se habrá dormido mucho antes de llegar siquiera a abrir su Biblia. Para la mayoría de nosotros, las resoluciones de Año Nuevo se quedan guardadas junto con las decoraciones navideñas.

El problema con la mayor parte de nuestras resoluciones es que son demasiado seguras, demasiado sensatas y demasiado egocéntricas. Decidimos hacer pequeños cambios cosméticos a nuestro estilo de vida pero nos negamos a considerar reestructurarlas y cambiar los paradigmas por los cuales vivimos.

Para aquellos de nosotros que estamos casados, ¿qué tal si este año decidimos hacer un cambio real, verdadero y drástico? No hablo de buscarnos un nuevo esposo o esposa, sino de ser un mejor cónyuge para nuestra pareja.

He aquí varias sugerencias para llevar a cabo una resolución de Año Nuevo para nuestro matrimonio: (si está soltero, la primera frase de la primera sugerencia se aplica a usted también para que enriquezca su viaje discipulador):

1. Sumérjanse profundamente en la Palabra de Dios. Dediquen momentos para caminar con Dios diariamente, lo que los ayudará a que se unan cada vez más. Las oraciones por y con su pareja se elevarán al cielo como suave incienso ante Dios, el creador del matrimonio.

2. Disponga tiempo para pasarlo en pareja diariamente. Comience desocupando su horario de manera que pueda pasarlo con su pareja. Cocine con y para ella, ayude a lavar la ropa sucia, fomente llevar a cabo sus actividades predilectas y siempre escuche atentamente.

3. Comprométanse diariamente el uno al otro, tal como lo hicieron el día de su boda. “Este compromiso no puede ser la declaración que hicieron por una sola vez y enterrar la necesidad psicológica de una tranquilidad constante que determine dónde estamos parados en cuanto a nuestra pareja en cuanto al matrimonio. Es la certeza de que somos amados y aceptados lo que construye nuestro sentido de amor propio y auto-aceptación, y hace posible que demos y expresemos amor.” 1

La mayor parte de las resoluciones que haremos este año tienen que ver con: el peso, los programas de ejercicio, la escuela, el trabajo, etc. Hagamos una resolución distinta este año, una que bendecirá a nuestras parejas y, al final, a nuestro matrimonio.

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Por Claudio Consuegra. Porción reimpresa con el permiso de Mid-America Outlook Magazine, enero 2008. Derechos © 2013 de GraceNotes. Todos los derechos reservados. Traducido por Chari Torres. El uso de este material está sujeto a pautas de uso.


1 Floyd y Harriet Thatcher, Long Term Marriage (Matrimonio a Largo Plazo), (Waco, TX: Word Books, 1980), p. 63.


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