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La Caja del Huracán
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Fotografía: Keith Barlow
Es tiempo de preparar nuevamente la caja del huracán. Es una caja lo suficientemente grande como para guardar alimentos no perecibles, agua y todo lo necesario para una semana o más si es que un huracán de los malos nos ataca. Depositar en la caja los artículos necesarios fue como empacar para ir de camping.

El verano pasado vivimos nuestra primera experiencia durante la zona de huracanes y nos pareció una real aventura. Depositar en la caja los artículos necesarios fue realmente como empacar para un campamento. Aparte de los productos sugeridos, escogí alimentos que pudieran hacerse con agua caliente o comidos directamente del envase o paquete: macarrones y queso, frijoles, sopas instantáneas, papitas, frutas secas, puré de manzana y galletas de mantequilla de maní. Pero cuando vi cloro en la lista que sugerida hice una pausa. Cloro, ¿para qué? –me pregunté. “Para esterelizar el agua”, respondió mi marido. “Ah”.

Tuvimos un huracán categoría 4 y siendo que yo estaba en la semana número treita y seis de mi embarazo, el ejército me pidió que pasara la tormenta en el hospital más cercano. Así que durante dos días, mi marido y yo, nos entretuvimos jugando algunos juegos, comiendo en la cafetería y filmando videos de las palmeras que se movían con la tormenta desde mi cuarto de hospital. Mi hijo estaba en casa con su abuela viendo películas de Disney, comiendo palomitas de maíz y tratando de llevarse bien. Eso fue todo.

Por muchas razones de las cuales usted puede enterarse en cualquier programa de noticias, me sentía un poco más preocupada este año que los anteriores. Luego de lo que ocurrió en Myanmar y China, los desastres naturales (o actos de Dios, como algunos quieren llamarlos), a mí me parecen cada vez más reales y esta vez fui mucho más cuidadosa al preparar la caja del huracán.

¿Por Qué?

¿Por qué? ¿Por qué tenemos que experimentar algo antes de estar dispuestos a preparanos para un evento?

Nos tienen que multar o causar un accidente antes de mejorar nuestra forma de conducir.  Debemos ser diagnosticados con diabetes antes de que cambiemos nuestros hábitos alimenticios y de ejercicios. Tenemos que ver que nuestro cónyuge empaca sus cosas y se ausenta unos días “por un breve tiempo de separación”  para darnos cuenta que nuestro matrimonio necesita atención. Y a veces tenemos que experimentar la pérdida de un ser querido para apreciar a los que todavía tenemos.

Hay un evento que espero no tengamos que experimentar para comenzar a preparnos: el regreso de nuestro Señor Jesucristo.

“Porque en los días antes del diluvio comían, bebían y se casaban y daban en casamiento, hasta el día en que Noé entró en el arca; y no supieron nada de lo que sucedería hasta que llegó el diluvio y se los llevó a todos. Así será en la venida del Hijo del hombre. Estarán dos hombres en el campo: uno será llevado y el otro será dejado. Dos mujeres estarán moliendo: una será llevada y la otra será dejada. ‘Por lo tanto, manténganse despiertos, porque no saben qué día vendrá su Señor’” (Mateo 24:38-42).

No existe ninguna caja de huracán, dieta, proyecto o trabajo más importante que encontrarnos con nuestro Salvador. Que seamos diligentes y nos preparemos para ello.

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Por Joelle Yamada. Derechos © 2011 de GraceNotes. Todos los derechos reservados. Traducido por Chari Torres. El uso de este material está sujeto a pautas de uso. Los textos han sido extraídos de la versión NUEVA VERSION INTERNACIONAL ® 1999.


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