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Gracia Transformadora
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Fotografía: Dreamstime
Cuando la gente pasa su vida tratando de transformar o cambiar a su pareja o a sus hijos, el resultado natural es el agotamiento, la depresión y el sentido de desesperanza. En su libro Families Where Grace Is in Place (Familias donde la Gracia está en Su Lugar), el escritor cristiano Jeff Van Vonderen, sugiere que la gracia de Dios puede transformar las relaciones dentro del matrimonio y de la familia. Él dice: “El primer paso es aprender que existe una diferencia entre la función de Dios y la nuestra. La parte que hace Dios es transformar y cambiar. Nuestra parte es depender del Espíritu Santo, servir a nuestras familias y ayudar a capacitarlas para que puedan ser todo lo que anhelan. Los objetivos principales de la familia cristiana son la armonía, la obediencia y el potencial que se puede obtener sin utilizar métodos legalistas manipulativos.”

Jeff comparte su experiencia con un padre cristiano dedicado y bienintencionado que a menudo sacrifica su propia comodidad y necesidad para ayudar a alguien o para alcanzar una meta más elevada. Cuando llegan los problemas, él los conduce a hacer lo que él hizo, diciendo: “Dejen de quejarse. Cuando se enfoca en un problema,  usted llega a ser el problema. Simplemente haga lo correcto. No importa si le gusta o no. El Reino de Dios no es una democracia”.

Internada para Verificar Su Salud Mental

No fue hasta que la esposa de Jeff tuvo que internarse en un hospital para verificar su salud mental con síntomas de un colapso físico y emocional y que sus hijos revelaron que él los hacía sentir como si nunca llegaran a ser lo suficientemente buenos, que Jeff comenzó a examinar la forma en que él vivía la vida cristiana. Él se dio cuenta que había sido legalista y severo. Jeff creía con todo el corazón que lo que decía la Biblia era la verdad –pero faltaba algo en la forma en que le habían enseñado a aplicar los principios bíblicos. “Siempre pensé que hacía lo bueno y lo correcto al dirigir a mi familia a que actuara basada en los principios santos. Pensé que el hacer y el obedecer eran la simple respuesta para nuestras necesidades y problemas. No veía que los obligaba a realizar cosas buenas por fuera, mientras que sus corazones aún sufrían anhelando una compasión verdadera.  Si les hubiera ofrecido compasión primero, como base para comenzar, habrían tenido más poder en su interior”.

Jeff es uno de muchos hombres y mujeres cristianos a quienes se les enseñó que los resultados de una vida espiritual provienen de cumplir con ciertos principios. Él midió el éxito espiritual de acuerdo a estándares de desempeño y no le ofreció a su familia el combustible emocional y espiritual para hacerle frente a los desafíos de la vida.

Este padre llegó a darse cuenta que negando un problema sólo lograba prolongarlo y forzar las relaciones. Aprendió que “cambiar” a su esposa e hijos sólo lo llevarían a la desilusión y a distanciar las relaciones al no someterse a un diálogo honesto. Así, Jeff no podría llegar a los corazones de los miembros de su familia. Este padre aceptó la gracia de Dios y comenzó a ofrecerla a su esposa e hijos. Fue entonces cuando Jeff se liberó de la carga del apremio, del control y de la manipulación que ejercía sobre su esposa e hijos. ¡Alabado sea el Señor!

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Por Susan E. Murray. Reimpreso con el permiso de Lake Union Herald, marzo 2008. Derechos © 2008 de GraceNotes. Todos los derechos reservados. Traducido por Chari Torres. El uso de este material está sujeto a pautas de uso.


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