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Aprendiendo a Compartir
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Foto: Nicholas Sutcliffe
Las noticias del servicio Reuters informaron recientemente que Branko Kivkov, un granjero de 76 años de edad de Belgrado, compró un molinillo y cortó todas sus herramientas por la mitad después que un tribunal de la corte le ordenara dividir sus posesiones con su ex mujer. Reclamó que “aunque hubiera estado listo para entregarle a su mujer Vukadinka la mitad de lo que adquirió durante su matrimonio de 45 años,” se enojó tanto por el mandato de la corte de darle la mitad de la granja, que cortó todo por la mitad –incluyendo “pesas del ganado, una grada y una máquina sembradora”. Declaró a un periódico local que “todavía no decido cómo dividir la vaca. Ella tiene que decirme qué parte quiere –la parte con los cuernos o la parte de la cola”1.

¡Qué divorcio!

La conducta del señor Zivkov parece ser un llamativo ejemplo de cómo deshacernos de lo que nos molesta. Puede haber cumplido con el mandato de la corte de dividir sus posesiones con su mujer, pero ninguno de los dos podrá utilizar las mitades de la misma. Así como lo tonto de su actuar, estoy seguro que la mayoría de nosotros se sentiría tentado a tener una conducta irracional o infantil –¡especialmente cuando somos provocados por un miembro de nuestra familia!

Darse a Sí Mismo

Puede parecer difícil compartir alegremente –no sólo lo que nos pertenece, sino especialmente el tiempo, la compasión y la paciencia. Les enseñamos a nuestros hijos a compartir sus juguetes, pero podemos ser bastante egoístas cuando se trata de darnos a sí mismos, especialmente cuando nos sentimos agobiados por el trabajo u otras obligaciones. Compartir sinceramente, no a través de una separación rencorosa, sino del acto genuino de escuchar, conversar o simplemente animar a la otra persona–, es uno de los mayores regalos que podemos obsequiarle a los demás. Quizá no sea sorprendente que cuando usted comparte de esta forma, no se quedará con la mitad de lo que logró en la vida, sino con mucho más.

Aprender a compartir de buena forma necesita práctica y dedicación. La inversión lo vale –¡especialmente si no tiene que elegir entre unos “cuernos” y una “cola”!

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Por C. Myers. Derechos © 2012 de GraceNotes. Todos los derechos reservados. Traducido por Chari Torres. El uso de este material está sujeto a pautas de uso.

1 Reuters News, 4 de abril, 2008


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