Home > Archives > La Biblia Dice >
.
Más Blanco que la Nieve
.
Photo: Linda DuBose
Estoy sentada junto al gran ventanal de nuestra sala, observando las maravillas del invierno. Nuestro patio está cubierto por un manto blanco. Están los abetos, aunque la Navidad ya pasó, y los pájaros se han reunido alrededor de los alimentadores para tomar su desayuno. 

Cada vez que cae nieve, un texto que me aprendí hace años viene a mi memoria: “‘Vengan, pongamos las cosas en claro –dice el Señor–. ¿Son sus pecados como escarlata? ¡Quedarán blancos como la nieve!’” (Isaías 1:18).

Este texto representa el amor de Dios en su máxima expresión. ¡Su invitación es demasiado buena para ser verdad!  Ya sea que nos hayamos extraviado una pulgada o una milla, Él nos invita a venir y a ser limpios –a comenzar de nuevo.

Lava Todo mi Ser

Pienso que la historia más asombrosa acerca del perdón es la del rey David. Había cometido un pecado terrible. Tan grande como adulterar con Betsabé y, desesperado, trató de encubrirlo matando al marido. Con una pesada carga de culpa y de verguenza, aceptó la invitación de Dios “de venir”.  Me gusta como tradujo este texto bíblico la versión Traduccion en Lenguaje Actual: “Dios mío, tú eres todo bondad, ten compasión de mí; tú eres muy compasivo, no tomes en cuenta mis pecados. ¡Quítame toda mi maldad! ¡Quítame todo mi pecado! Sé muy bien que soy pecador, y sé muy bien que he pecado. . . Quítame la mancha del pecado, y quedaré limpio. Lava todo mi ser, y quedaré más blanco que la nieve” (Salmos 51:1-3, 7).

No importa lo sucio que nuestro pecado nos haga lucir, la promesa es que podemos ser limpios. Inmaculados. Nuestro pecado llegará a ser más blanco que la nieve. Lo he experimentado en mi propia vida y lo he presenciado en la vida de otros. ¡Es algo grandioso! Conozco a una prostitua que llegó a ser limpia. A un marido que cometió adulterio y que ahora su pecado es blanco como la nieve.  Conozco a una adolescente que quedó embarazada y, sí; su pecado es inmaculadamente blanco. En una escala aparentemente menor, conozco a personas mentirosas, chismosas, tramposas y de mal genio cuyos pecados Jesús ha convertido en blanca nieve.

La invitación de Dios de acudir a Él y ser limpios es durante las veinticuatro horas, cada día de la semana. Y siempre que aceptamos esta invitación, jamás nos encontramos con odio, rechazo o culpa. Por el contrario; recibiremos amor, aceptación y perdón.

Si desea hacer algún comentario sobre este artículo, diríjase a
______________________________

Por Nancy Canwell. Derechos © 2008 de GraceNotes. Todos los derechos reservados. Traducido por Chari Torres. El uso de este material está sujeto a pautas de uso. Los textos han sido extraídos de la versiones TRADUCCION EN LENGUAJE ACTUAL © 2002 y  NUEVA VERSION INTERNACIONAL ® 1999.


SiteMap. Powered by SimpleUpdates.com © 2002-2016. User Login / Customize.