Home > Archives > La Biblia Dice >
.
Compañerismo
.
Fotografia: Gözde Otman
Al volver a casa durante el verano luego de mi año escolar, me emocioné con el llamado de mi amiga Anna*. Había comenzado un estudio bíblico con algunos amigos y me estaba invitando a asistir. La primera semana nos reunimos en un parque pequeño de la ciudad y estoy segura de que el panorama era interesante: cinco o seis chicas entre adolescentes y veinteañeras con creencias religiosas obviamente diferentes, conversando, riéndonos y estudiando la Biblia juntas. Ahí estaba yo en vaqueros, mi amiga Bautista, con su falda larga y un suéter, y varias jóvenes Menonitas con sus ropas tradicionales de capa y gorrito blanco. Mientras hablábamos y estudiábamos juntas, nuestras diferencias aportaron una variedad de pensamientos e ideas. 

Repasamos Ester y Rut. Cada una de nosotras habíamos crecido escuchando pensamientos diferentes de las historias y sido bendecidas grandemente de ellas. Aunque estábamos hablando de algunas mujeres de la Biblia, del valor y la honradez o del plan de Dios para nuestras vidas, existió una especie de energía fresca y de real inspiración al compartir con otros la pasión de buscar a Dios. Aunque tenemos muchas diferencias, nuestra pasión es similar al comprobar que Dios nos unió y permitió que aprendiéramos y nos bendijiéramos mutuamente. Además, compartimos los mismos intereses que tienen las jóvenes de nuestra edad –interrogantes acerca del futuro, planes para nuestra vida, las relaciones afectivas, y mucho más. Al hablar y compartir comencé a darme cuenta de los problemas afines que tenemos como mujeres y de las experiencias similares que existen más allá de la fachada y de nuestro exterior. 

Responsabilidad ante los Amigos Cristianos 

¿Disfruta, usted, de algún tipo de compañerismo? Quizás, como me ha sucedido a mí, usted asiste a la iglesia regularmente, pero se siente un poco perdido y sin conexiones en la esfera mayor de la iglesia. Aunque la confraternidad y el sentido de comunidad que experimentamos en la semanalmente en ella es parte importante de nuestro caminar con Dios, creo que Él desea que también disfrutemos del compañerismo y que sintamos una responsabilidad más cercana con los demás cristianos. 

Dios habla acerca de esto, diciendo: “El hierro con hierro se afila, y el hombre con el rostro de su amigo” (Proverbios 27:17). Necesitamos buscar oportunidades para construir una amistad con los demás, para animarnos, para elevarnos mutuamente e, incluso, simplemente por diversión. Grupos pequeños como este nos permiten ver que los demás tienen luchas e intereses como los nuestros mientras se esfuerzan por servir al Señor. Cuando tenemos la compañía de otros a nuestro lado, nos ayuda el ver que también ellos procuran seguirlo al igual que nosotros. 

Estoy disfrutando mucho de mi estudio bíblico este verano, pero el compañerismo se presenta de diferentes maneras. El año pasado formé parte de un pequeño grupo de estudiantes que se juntaban semanalmente para estudiar la Biblia en la universidad. Tal vez su iglesia tenga un grupo de adultos jóvenes que se reúnen o quizás haya un puñado de amigos que usted podría invitar para juntarse semanalmente y disfrutar del compañerismo y del estudio de la Biblia. 

Creo que este es el tipo de confraternidad que Dios desea que tengamos. No siempre puede ser fácil encontrarla, pero le animo a buscarla, pidiéndole a Dios que lo dirija en ese anhelo. Él puede y traerá a su vida el tipo de compañerismo que usted necesita. 

Si desea hacer algún comentario sobre este artículo, diríjase a
______________________________

Por Danae Rittenour. Derechos © 2007 de GraceNotes. Todos los derechos reservados. Traducido por Chari Torres. El uso de este material está sujeto a pautas de uso. Los textos bíblicos han sido extraídos de la versión REINA-VALERA © 1995.

*Nombre ficticio.


SiteMap. Powered by SimpleUpdates.com © 2002-2016. User Login / Customize.