Home > Archives > La Biblia Dice >
.
Seguir Ciegamente
.
Foto: Lindsey Bergquist
No quería hacerlo, pero cuando vi el letrero que decía “bienvenido a Canadá”, supe que me había equivocado. Recientemente, mi familia y yo hicimos un viaje al noreste de los Estados Unidos y mientras regresábamos decidimos que echaríamos un vistazo a las cataratas del Niágara. 

Luego de un viaje espantoso a través de dos enormes puentes, entré a la ciudad y comencé a seguir los letreros que decían “Cataratas”. Cada uno tenía una flecha que yo seguí ciegamente. Las demás personas parecían guiar confiadamente, así que permanecí junto a ellas. No fue hasta que debimos situarnos en una de las tres líneas del tráfico, que me di cuenta que estábamos entrando a Canadá, lugar donde yo no deseaba ir. 

No me malentienda, no tengo ningún problema con Canadá; sólo que no estaba preparado para realizar un viaje hasta allá en esa tarde soleada. No tenía la documentación apropiada de mi familia y además iba con nosotros el hijo de unos amigos; pero ya era demasiado tarde para devolvernos. Sólo queríamos ver los torrentes de agua cayendo y sentir el rocío fresco de las cataratas del Niágara, pero siguiendo a la multitud ¡llegamos a otro país! 

Después de pasar por la aduana, de las preguntas y luego de estar una hora sufriendo con la humedad, prometí poner más atención la próxima vez. Era divertido (aunque no encontraba nada de chistoso a esa situación en particular), cómo una cosa tan pequeña pudo causar tanto jaleo… sólo había que darse la vuelta. Todo ese tiempo malgastado aquel día se debió a que escogí seguir a los demás. 

Reproche Sarcástico 

Mientras maniobraba nuestro mini-van sobre el puente desde las cataratas hacia Estados Unidos, casi podía oír el “balido” de un conocido animal blanco. Pensé en aquel versículo bíblico, que dice: “Todos andábamos perdidos, como suelen andar las ovejas” (Isaías 53:6). El viaje a otro país es el reproche sarcástico que me indicó que debo ver un mapa en vez de seguir a la multitud. 

¿Avergonzado? ¡Sí! ¿Acontecimiento excepcional? ¡No! Cuando le expliqué mi situación a la mujer que estaba en la caseta ubicada a la entrada de Estados Unidos, me contestó calmadamente: “Usted es una de las 50.000 personas que en lo que va del año han hecho lo mismo”. Aquellas palabras me hicieron sentir extrañamente mejor, pero no lograron redimir el tiempo malgastado bajo el quemante sol. 

Seguir a la caravana que iba a Canadá sólo nos tomó una hora, pero cuando decidimos seguir a los demás en la vida sobre asuntos espirituales, puede tener implicaciones eternas. No porque los otros lo hagan significa que está correcto, y el seguir ciegamente a los demás nos puede llevar a donde nunca planeamos ir. 

Si desea hacer algún comentario sobre este artículo, diríjase a Lea los comentarios de nuestros lectores
______________________________

Por Michael Temple. Derechos © 2012 de GraceNotes. Todos los derechos reservados. Traducido por Chari Torres. El uso de este material está sujeto a pautas de uso. El texto bíblico ha sido extraído de la versión TRADUCCION EN LENGUAJE ACTUAL ® 2002.


SiteMap. Powered by SimpleUpdates.com © 2002-2016. User Login / Customize.