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El Halcón Falso
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Fotografia: Jeff Jones
Una familia de halcones anida en el pino grande que está justo detrás de la ventana de mi dormitorio. Ya he escrito antes acerca de ellos. Nos hemos encariñado bastante con nuestros nuevos vecinos. Su presencia nos ha permitido disfrutar de nuestras cosechas antes de que lo hagan los pájaros y, especialmente, antes de la llegada de las ardillas al vecindario. 

Los cuidamos cuando estamos en nuestro traspatio. Nos brindan un verdadero espectáculo. Los dos halconcitos que salieron del cascarón este año, ahora son todos unos jovencitos. Usted puede distinguirlos de sus padres porque son más pequeños y más oscuros. También puede escucharlos trinar. Al igual que los jóvenes de diferentes especies, a ellos les encanta la música fuerte. Se los puede escuchar llamándose el uno al otro, encaramados sobre las ramas del pino o del viejo roble al fondo del patio. “¡Aquí! ¡Aquí! ¡Aquí!”, pareciera que anunciaran. 

El Sinsonte 

Resultó que no siempre estaba escuchando a los halcones. Ayer, mientras me encontraba en el patio, dos pájaros se llamaban entre sí. Vi a uno de los jóvenes halcones en las ramas del pino haciendo su trino típico. Un segundo después, la llamada fue repetida como un eco desde el otro lado del jardín. En ese lado no hay árboles grandes–no lo suficientemente grandes para que un halcón se encarame en ellos. Pero un halcón estaba llamando desde el pino, mientras que otro le contestaba desde el lado equivocado del jardín. Traté de localizar de dónde provenía la respuesta. Provenía de la parte superior de un mirto, un arbusto al cual tampoco podría haber accedido un halcón. Desconcertado, observé más de cerca. Finalmente vi la fuente del eco del llamado del halcón. No era otro halcón, sino un sinsonte. El halcón que estaba encaramado en el pino desafiaba al otro cantando una canción de amor o un llamado a la caza. Pero la invitación no era para otro halcón, sino para un sinsonte. El sinsonte, por su parte, imitaba a la perfección aquel llamado. 

Eso me hizo recordar la enseñanza de Jesús registrada en Mateo 24. Él advierte que vendrán falsos profetas reclamando ser seguidores de Cristo. “Entonces, si alguno os dice: ‘Mirad, allí está”, no lo creáis, porque se levantarán falsos cristos y falsos profetas, y harán grandes señales y prodigios, de tal manera que engañarán, si es posible, aun a los escogidos” (Mateo 24:23-24). 

Fui engañado por el sinsonte hasta que me acerqué y lo vi con mis propios ojos. Nosotros también deberíamos acercarnos y observar bién cuando alguien venga reclamando el poder o la sabiduría de Jesús, especialmente cuando lo haga por una causa o propósito secular y que se contradiga con las enseñanzas de la Biblia. La voz que usted escuche tal vez no sea la de un halcón o la de Jesús. Puede ser la de un sinsonte. 

“…porque vendrán muchos en mi nombre, diciendo: ‘Yo soy el Cristo’, y a muchos engañarán” (Mateo 24:5). 

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Por Mark N. Lardas, derechos 2007, Mark N. Lardas, todos los derechos reservados. Derechos © 2007 de GraceNotes. Todos los derechos reservados. Traducido por Chari Torres. El uso de este material está sujeto a pautas de uso. Los textos bíblicos han sido extraídos de la versión REINA-VALERA © 1995.


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