Home > Archives > La Biblia Dice >
.
Suelas Sanadoras
.
Fotografía: Oliver Gruener
Está bien. ¡Lo admito! ¡No siempre mantengo mis ojos cerrados durante la oración! Bueno, con esa confesión quitada del medio, permítame decirle lo que ví una vez. 

El ministro invitó a la congregación a venir hacia adelante si teníamos un pesar especial para llevarlo ante el Señor en oración. Tantos llegaron al frente, que tuvimos que arrodillarnos incluso en medio de los pasillos. Cuando comenzó la oración, abrí mis ojos (no me pregunte por qué) y empecé a mirar las suelas a mi alrededor. Sí, escuchó bien, las suelas de los zapatos de las personas que estaban cerca de mí.
 
¡Y me asombré de lo que vi! En general, los miembros lucían vigorozos, ordenados y limpios. La mayoría parecía que todo estaba bien en sus vidas. Pero al observar las suelas de sus zapatos, una nueva realidad comenzó a perfilarse en mi mente. 

En esa parte de sus brillosos zapatos, había polvo, mugre y desgaste. Una tachuela del taco de un zapato estaba rota, mientras que otro llevaba pegado un pedazo de chicle. ¡Incluso vi un hoyo abriéndose camino a través de la suela dura! La conclusión a la cual llegué es que todo no es como luce por fuera. 

Ventana Hacia sus Almas 

La oración terminó y las personas desfilaron hacia sus asientos, ignorando que en aquel espacio de breve devoción, Dios me había abierto una ventana hacia sus almas. 

Todos acarreamos cargas. Ninguno es puro y santo. El polvo y la mugre está adherida a nosotros. Cada una de nuestras vidas ha sido estropeada por errores y se encuentran quebrantadas por el dolor. Diariamente caemos al suelo debido al desgaste y a la batalla peleada por nuestras almas. 

Tal vez usted esté considerando ir a la iglesia por primera vez, o quizá esté regresando a ella luego de una larga ausencia. Pero siente que necesita organizarse primero. Créame, eso no sólo es innecesario; es imposible. 

Es innecesario porque no importa lo bien que luzcamos por fuera, cada miembro de la iglesia necesita de un Salvador tan desesperadamente como usted. E, imposible, porque ninguno de nosotros puede organizarse sin la ayuda del Señor. Sólo Jesús puede poner Su toque curativo sobre aquellas partes quebrantadas de nuestras vidas, trayendo lenta pero ciertamente, la salud y la integridad a través del tiempo. 

"Vengan a mí todos ustedes que están cansados y agobiados, y yo les daré descanso" (Mateo 11:28). 

Si desea hacer algún comentario sobre este artículo, diríjase a
______________________________

Por Kathy A. Lewis. Derechos © 2007 de GraceNotes. Todos los derechos reservados. Traducido por Chari Torres. El uso de este material está sujeto a pautas de uso. El texto bíblico ha sido extraído de la versión NUEVA VERSION INTERNACIONAL ® 1999.


SiteMap. Powered by SimpleUpdates.com © 2002-2016. User Login / Customize.