Home > Archives > La Biblia Dice >
.
¡Entre en el Juego!
.
Fotografía: Thomas Picard
¿Tiene, usted, un talento que está guardado en un estante o bajo tierra, tal como lo describió Jesús en su parábola de Mateo 25? Existe un principio que es una realidad para cualquier inversor que lee los libros de Robert Kiyosaki o que posee habilidades que puedan utilizarse en la iglesia de Dios.

Versículo 16: “El que había recibido las cinco mil fue en seguida y negoció y ganó con ellas otras cinco mil”. Hay un matiz del Griego en la versión Reina–Valera donde las manos del señor toman estas bolsas de dinero y emprende su viaje. Les entregó los fondos a sus empleados en forma RELAJADA mientras se iba en el carro de la compañía. “Aquí están, muchachos. Vean lo que pueden hacer con ellos. Los veo cuando los vea.”

Pero algunos eruditos piensan que ese matiz que habla del señor que aparece en el versículo 15, realmente debiera haber estado en el versículo 16, refiriéndose a los inversionistas. El hombre con los cinco talentos tuvo que trabajar. Él no dijo: “Bueno, son las 3 de la tarde; cuando llegue a la oficina serán casi las 5 p.m. Además, hoy es jueves. Empezaré a buscar los fondos el lunes”. No, estos dos tipos se detuvieron en Century Boulevard y compraron el periódico. Comenzaron a hacer llamadas en sus teléfonos celulares antes de llegar a la autopista 405. ¿Qué acciones tienen más valor en este momento? ¿Nos conviene comprar carne de cerdo? (En verdad, considerando quiénes eran estos empleados, probablemente eso no sucedió.) Pero ellos determinaron entrar inmediatamente en el juego.

Hace nueve años atrás, yo también me demoré un poco en realizar una inversión. Lisa y yo compramos una casa nueva y un amigo personal que trabajaba en un banco, en la sección de las hipotecas, estuvo de acuerdo en manejar nuestro préstamo. De modo que hicimos los arreglos para realizar el cierre un día viernes; nos mudamos de nuestro antigüo hogar el viernes de mañana y el viernes por la tarde hacíamos la entrada en nuestro nuevo hogar. Recuerdo haberme desplomado en medio del caos al caer el sol.

Tres Días de Pérdida de Intereses

Odio decir ésto, pero mi buen amigo nos perjudicó. Uno de los papeles no fue firmado a tiempo y el préstamo no llegó a financiarse hasta el lunes siguiente. Inesperadamente, luego de escribir una tonelada de cheques en caución para esto y aquello, también tuve que pagarle tres días de arriendo a la compañía debido a que el constructor no pudo hacer uso de esos fondos hasta pasadas las 72 horas. ¡Ay! Se perdieron tres días de ganancia de intereses y terminé pagándolos yo mismo. Eso me dio una nueva apreciación de lo que nos enseña esta historia: cuando Dios nos da talentos debiéramos utilizarlos LO ANTES POSIBLE. No se demore en hacerlo.

Sólo piense en la arena de posibilidades representada por el “Cuerpo de Cristo”. Piense en aquellos que han abandonado la iglesia en los últimos años. Si todas las personas que han llevado la insignia de la fe, que llevan puesta la armadura cristiana trabajando en la Bolsa de Nueva York fueran inversionistas a cabalidad de su tiempo, de sus talentos, de sus dones, de Su presencia, ¡no podríamos imaginarnos cómo sería la iglesia de Dios!

La campana ya sonó y el mercado de la Bolsa está funcionando. ¡Vayamos, pronto!

Si desea hacer algún comentario sobre este artículo, diríjase a Lea los comentarios de nuestros lectores ______________________________

Por David Smith. Derechos © 2013 de GraceNotes. Todos los derechos reservados. Traducido por Chari Torres. El uso de este material está sujeto a pautas de uso. El texto bíblico ha sido extraído de la versión NUEVA VERSION INTERNACIONAL ® 1999.


SiteMap. Powered by SimpleUpdates.com © 2002-2016. User Login / Customize.