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Conociendo Su Voluntad
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Foto: Dani Simmonds
“Ojalá pudiera escuchar una voz del cielo que me dijera qué decisiones debo tomar,” me confesó recientemente un amigo. “¡Es tan difícil entender la voluntad de Dios!”

Aunque la mayoría de nosotros no escucha voces que provengan del cielo, sí queremos conocer la voluntad de Dios y tomar decisiones acordes a ella. Pero, ¿cómo podemos conocer la voluntad de Dios para nuestra vida? ¿Existen formas específicas por las cuales podamos determinar si estamos siguiendo Sus planes?

George Muller, uno de los campeones del cristianismo en Inglaterra, dijo: “Cuando nos entregamos enteramente a Dios –y cumplimos sus instrucciones, Él se hace responsable de nuestros logros.”

Muller descubrió cuatro pasos que usó para determinar la voluntad de Dios en su vida. El primero fue despojarse enteramente de su propia voluntad. “Escoger despojarme de mi voluntad es el 90 por ciento de la ecuación,” Muller declaraba a menudo. También creía que cuando llegamos al punto de estar dispuestos a hacer la voluntad de Dios, cualquiera que ella sea, generalmente es una pequeña parte para obtener el conocimiento que buscamos. Salmos 37:5 dice: “Encomienda a Jehová tu camino, confía en él y él hará.”

Buscar la Palabra de Dios

El segundo paso es buscar la Palabra de Dios. Cualquier cosa que sea contraria a lo que la Biblia enseña claramente, no puede estar de acuerdo con la voluntad de Dios. Ore antes de estudiar la Biblia y esté atento a las impresiones del Espíritu Santo (¡el señor Muller leyó la Biblia de rodillas en 100 ocasiones!

El paso número tres es considerado como circunstancias providenciales. Mucha gente tiene historias que contar sobre acontecimientos que han sucedido en sus vidas donde las circunstancias fueron tan improbables o milagrosas que estaban seguros que la mano de Dios había estado detrás de todo. “Te haré entender y te enseñaré el camino en que debes andar; sobre ti fijaré mis ojos.” (Salmos 32:8).

El paso final implica hacer una decisión tentativa, basada en los primeros tres pasos. Luego, esperar y valorar el nivel de paz que le ha otorgado a usted. Si su mente se mantiene en paz por algún tiempo en relación al asunto, podrá avanzar con toda confianza. Si no se logra una sensación de paz, si usted se siente presionado por el compromiso, si constantemente usted recibe una reacción negativa de parte de su comunidad cristiana, de sus pares o consejeros –¡haga caso de estas banderitas rojas de precaución! ¡No las ignore!

Examine sus pensamientos y las circunstancias nuevamente. Dios puede estarle enviando esas banderitas rojas para decirle: “No es el momento más adecuado” o, “¡no cometas ese error!” En su libro titulado “Stress Fractures,” Charles Swindoll afirma que las puertas que se cierran son de igual forma el modo en que Dios lo guía a usted, así como también aquellas que se abren.

Dios lo conoce y siempre tiene en mente el mejor interés para su vida. Y la única libertad verdadera en la vida proviene de seguir a Dios. Entonces usted puede declarar confiadamente con el Salmista: “Me mostrarás la senda de la vida; en tu presencia hay plenitud de gozo, delicias a tu diestra para siempre” (Salmos 16: 11).

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Por Brenda Dickerson. Derechos © 2011 de GraceNotes. Todos los derechos reservados. Traducido por Chari Torres. El uso de este material está sujeto a pautas de uso. Los textos bíblicos han sido extraídos de la versión REINA-VALERA © 1995.


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