Home > Archives > La Familia es lo Primero >
.
Juntos para Siempre
.
Fotografía: MorgueFile
Mi esposa y yo cumpliremos 30 años de casados en mayo. Eso no es mucho, supongo. Mis padres siguen fuertes después de 55 años de matrimonio. Mis suegros cumplieron los 52 años de casados antes de que falleciera mi suegra.

Entonces, ¿cuál es el secreto?

No eixste algo como un secreto, sino seis principios que mi esposa y yo aprendimos del ejemplo de nuestros padres. De cierta manera, han sido aplicados con sentido común.

Cásese con un amigo. La lujuria pasa, pero la amistad perdura para siempre. Didique más tiempo a su cónyuge que a cualquier otra persona. Tiene que gustarle alguien para hacerlo –el amor romántico no es suficiente. Compartir solamente una atracción física logrará que su matrimonio se quebrante debido a que es algo que viene y va a través de los años.

¿Importa aquello de “una sola carne”? Es cierto. El matrimonio tiene que ver con una parte de algo más grande. Usted ya no está en primer lugar. Su cónyuge no viene primero. Su matrimonio es el que está en primer lugar. Lo que ambos hacen juntos. ¿Ve, usted, las decisiones que toma a través del lente de “lo que es mejor para ambos?” Es difícil en una sociedad tan narcisista como la de hoy en día.

Ponga primero a sus hijos. Sus hijos son el futuro –y también parte de ustedes dos. Esto puede significar que “no puede tenerlo todo”, especialmente siendo que sus hijos necesitan su tiempo en vez de las “cosas materiales”. Usted tiene que sacrificar –oportunidades materiales y profesionales. Lo vale –especialmente cuando sus hijos se transformen en personas adultas de las cuales usted se sienta orgulloso. Vivir por algo más que por usted mismo le hará crecer de la forma que necesita para lograr un matrimonio perdurable.

Compartir los intereses, pero también hacer tiempo para usted mismo. Descubra intereses comunes de los dos, pero al mismo tiempo permita que tanto usted como su cónyuge tenga intereses individuales. Usted necesita pasar tiempo con su pareja, pero también necesita tiempo para usted. Mi esposa y yo somos aficionados a los juegos de mesa –pero ella hace colchas mientras yo confecciono modelos de barcos.

No siempre todo es dulce y fácil. Cada matrimonio pasa por baches. No permita que lo agobien y lo hagan renunciar. Algunos problemas son patológicos e incurables. Un cónyuge abusivo, un adicto a las drogas o al alcohol, o el adulterio, lo enfrentan ante el peligro. Divorciarse debido a que “la novedad” se esfumó, la emoción se acabó o “porque necesita crecer” es insensato (y egoísta). Trabajen unidos –o simplemente estén juntos– hasta que retorne el entusiasmo. El crecimiento proviene de compartir –no del aislamiento.

Juegue limpio y no engañe. No estoy hablando de adulterio cuando digo no engañar. El segundo punto cubre el voto matrimonial. Significa jugar limpio con su cónyuge cada vez que enfrenten conflictos. Los matrimonios saludables pasan por conflictos. El conflicto ayuda a resolver los temas importantes. Mantenga sus conflictos dentro del cuadrilátero, no en la pelea. Nadie conoce las vulnerabilidades de una persona tan bien como su pareja. Explotar esas vulnerabilidades sólo para ganar la pelea hará que le cueste más ganar la confianza de su pareja que salirse con la suya. Luche en forma justa. Sea un buen cónyuge. Y si usted tiene alguna pregunta… ¡mi esposa aprobó este mensaje!

Si desea hacer algún comentario sobre este artículo, diríjase a  Lea los comentarios de nuestros lectores
______________________________

Por Mark N. Lardas. Derechos 2012, Mark N. Lardas. Derechos © 2007 de GraceNotes. Todos los derechos reservados. Traducido por Chari Torres. El uso de este material está sujeto a pautas de uso.


SiteMap. Powered by SimpleUpdates.com © 2002-2016. User Login / Customize.