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Anatomía de la Disculpa
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Fotografía: Jose Luis Navarro
La disculpa a menudo es el principio de un proceso hacia la curación y el perdón. No siempre es un proceso largo, ya que la situación puede ser remediada por la disculpa.

Mientras que nuestros hogares debieran ser lugares de paz y de sanidad, deseando vivir de acuerdo a los principios bíblicos, a veces es muy fácil permitir que nuestro egoísmo, educación, diferencias de género, elecciones personales y falta de conocimiento para manejar los conflictos, se entrometan entre nosotros.

Algunas parejas y familias cristianas piensan que siempre deben llevarse bien. Pero nuestra humanidad se entromete aún con las mejores intenciones.

“Una parte en alcanzar la madurez cristiana es aceptar la realidad de nuestra imperfección en querer esforzarnos por convertirnos en santos. La realidad es que desde este lado del cielo nunca entenderemos completamente a otra persona aún cuando hagamos las cosas correctas. Lo importante es ser responsable de su propia conducta, aún cuando su pareja (o miembro de la familia) no desee llevarse bien con usted.”1

Efesios 4:29 dice: “Eviten toda conversación obscena. Por el contrario, que sus palabras contribuyan a la necesaria edificación y sean de bendición para quienes escuchan.”

La verdad es que en todas las relaciones personales existe algún conflicto. Cuando hay conflicto, generalmente nos alejamos de él o tratamos de resolver el problema inmediatamente, decidiendo lo que creemos que es mejor.

Hay dos conceptos que parecen ser centrales en este tema: “Entender primero el conflicto esperando ser comprendido” y, “comenzar pensando en el final.” Pensar en el final le otorga a usted la oportunidad extraordinaria de disculparse en forma significativa.

Una de las definiciones que hace el diccionario de la palabra disculpa es la siguiente: “Razón que alguien da a otra persona para demostrar que no quería ofenderla o para pedirle perdón por una ofensa.” Disculparse es asumir responsabilidad por nuestras acciones, por nuestra conducta. Está basada en la verdad, no en la mentira. Indicamos nuestras intenciones o motivaciones (nuestro lado oscuro); pero también el deseo de reparar. La disculpa no es algo por lo cual obtengamos puntos en una relación.

Considere estos cinco pasos para llevar a cabo una disculpa significativa:

1. Reconocer específicamente lo que sucedió. Esto le quita el temor a la otra persona. Este paso permite que usted haga suyo el temor de su pareja. Es un regalo de generosidad.

2. Reconocer que le debemos una explicación a la otra persona. Podemos decirle: “Esta no es la persona que quiero ser” o, “así no es como deseo comportarme.”

3. Expresar un remordimiento genuino. Esto implica exponer nuestros motivos, no excusarnos.

4. Indicar la intención que tenemos de reparar la situación. Podemos decir: “Deseo relacionarme contigo. ¿Aceptas mi disculpa?” A veces este paso involucra un diálogo.

5. Recibir la aceptación de nuestra disculpa de parte de la otra persona. Ahora es tiempo de dejar aquellos malentendidos en el pasado.

Creo que cuando no curamos las heridas del pasado, sangramos en el futuro. Dios desea que vivamos nuestras vidas con gozo y que sigamos creciendo. R.T. Kendall comparte lo siguiente: “Abandonar la amargura es una invitación abierta para que el Espíritu Santo le dé Su paz, Su gozo y el conocimiento de Su voluntad.”2

1 Stanley, S., et al. (1998). A Lasting Promise: a Christian Guide to Fighting for Your Marriage. San Francisco, CA: Jossey-Bass.
2 Kendall, R.T. (2002). Total Forgiveness. Lake Mary, Florida: Charisma House

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Por Susan Murray. Reimpreso con el permiso de Lake Union Herald, Noviembre 2006. Derechos © 2006 de GraceNotes. Todos los derechos reservados. Traducido por Chari Torres. El uso de este material está sujeto a pautas de uso.


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