Home > Archives > La Biblia Dice >
.
El Calentador de Dios
.
Fotografía: Daniel T. Yara
Las mañanas de invierno de Dakota del norte pasan lentamente, especialmente cuando hace más frío que lo normal. Recuerdo muy bien un helado día, a las 7 de la mañana, cuando la temperatura estaba en los treinta grados bajo cero y vientos de 20 millas por hora. Con el termostato en esa temperatura, no es de extrañar que mi vehículo no quisiera encender su motor.

En días así agradezco que nuestro carro tiene un calentador instalado. Este dispositivo calienta lentamente la sección donde está ubicado el motor, permitiendo que el aceite fluya suavemente para su mejor acomodación. Opera con la electricidad de la casa y me ha ahorrado tiempo y esfuerzos en más de alguna ocasión.

Incluso los hoteles en el norte de Dakota poseen receptáculos al aire libre para que los pasajeros puedan conectar sus vehículos y tengan un buen comienzo en la mañana. Para aquellos huéspedes que no tienen este dispositivo instalado en sus vehículos, puede ser muy molesto y casi imposible que logren hacer partir su carro.

A menudo descubro que mi vida es como mi carro cuando despierto por la mañana. Es difícil que parta y que se mueva. Por eso estoy tan agradecido del “calentador espiritual de Dios”… la oración. Cuando me despierto, usualmente me quedo en la cama, hablando con mi Creador, agradeciendo al Todopoderoso por el buen descanso de la noche, pidiéndole que bendiga ese nuevo día.

Dirigiéndose a la Dirección Correcta

No conozco los acontecimientos que acarreará el día, pero a través del don de la oración puedo obtener fuerza y valor para encararlos, sabiendo que Alguien más grande que yo está en control de todo lo que me suceda. Cuando mi “motor” espiritual se ha calentado por fin, puedo seguir hacia adelante con mi vida, seguro de estar siendo dirigido hacia la dirección correcta.

La Biblia dice que Jesús a menudo buscaba un lugar solitario para estar en contacto con el Padre. “Muy de madrugada, cuando todavía estaba oscuro, Jesús se levantó, salió de la casa y se fue a un lugar solitario, donde se puso a orar” (Marcos 1:35).

Al seguir el ejemplo de Cristo, descubro que conectando “el calentador” de la oración al Fabricante de todo, logro que mi motor espiritual funcione por otro día más. El hecho es que lo necesito… ¡en cualquier tipo de clima!

Si desea hacer algún comentario sobre este artículo, diríjase a Lea los comentarios de nuestros lectores ______________________________

Por Michael Temple. Derechos © 2011 de GraceNotes. Todos los derechos reservados. Traducido por Chari Torres. El uso de este material está sujeto a pautas de uso.El texto bíblico ha sido extraído de la versión NUEVA VERSION INTERNACIONAL ® 2002.


SiteMap. Powered by SimpleUpdates.com © 2002-2016. User Login / Customize.