Home > Archives > La Biblia Dice >
.
La Cruz Vacía
.
Foto: Michael Bretherton
Aparte de todo lo que he aprendido y debo seguir aprendiendo como cristiano, pienso que lo más intrigante y, al mismo tiempo, lo más hermoso de todo, es cómo Dios permitió que llegara a conocerlo. A través del sacrificio y la resurrección de Jesucristo, Él ofreció perdonar mis pecados.

Quedo sin aliento al pensar en la misericordia de Dios, considerando que para Él no es como un asunto parecido a “después de equivocarte tres veces, quedas fuera del juego”. Usted va ante Él tal como es, muchas veces con el pecado que cometió ayer escrito en su cara. Entonces Dios lo escucha suavemente, leyendo en lo profundo de su corazón y convirtiéndolo en un nuevo ser. ¡Usted ha sido perdonado oficialmente!

Sin embargo, así como sencillo es el plan de salvación de Dios, muchas veces nosotros queremos complicarlo. Perdonamos a los demás y ellos nos perdonan; pero cuando llega el momento de perdonarnos a nosotros mismos retrocedemos incrédulos, como diciendo: “Ay, espera un momento. No puede ser tan fácil…” ¡Pero lo es!

Cegado por la Culpa

Debo admitir que he luchado con ella en muchas ocasiones. Cegado y enfocado sólo en la culpa, me olvido rápidamente de la promesa que Jesús me ha dejado en Su Palabra: “Así que si el Hijo los libera, serán ustedes verdaderamente libres” (Juan 8:36). ¡Qué hermosa promesa! ¡Alabemos a Dios que nos hace verdaderamente libres!
Cuando dudo que Él es capaz de perdonar mis pecados y me libera como lo ha declarado, ¡es como si tomara a Cristo y lo clavara nuevamente en la cruz! No creer en el hermoso y purificador poder de Jesús es como rechazar el propósito por el cual Él vino a la tierra. Pero tengo excelentes noticias para usted: ¡La cruz está vacía! Jesús hizo todo lo que tenía que hacer para limpiarnos y ahora debemos aceptar Su amoroso sacrificio como expiación de nuestros pecados.

La próxima vez que usted vaya ante Dios para confesar sus faltas, recuerde aquella cruz en la colina. Recuerde que esas vigas de madera en forma de cruz están vacías y que usted es salvo porque “todo ha terminado”. Recuerde que en el nombre de Jesús, el Cordero del sacrificio, usted ha sido declarado limpio. ¡Ha sido liberado! ¡Ese es el poder de la cruz vacía!

Si desea hacer algún comentario sobre este artículo, diríjase a Lea los comentarios de nuestros lectores
 ______________________________

Por Sebastian Zaldibar. Derechos © 2013 de GraceNotes. Todos los derechos reservados. Traducido por Chari Torres. El uso de este material está sujeto a pautas de uso. Los textos bíblicos han sido extraídos de la versión NUEVA VESION INTERNACIONAL ® 2002.


SiteMap. Powered by SimpleUpdates.com © 2002-2016. User Login / Customize.