Home > Archives > La Biblia Dice >
.
¡Testificar!
.
Fotografía: MorgueFile
¡Ay! Estoy teniendo un momento de revelación acerca de lo que significa testificar. Hace algunos días, mientras me encontraba orando, le pedí a Dios que me utilizara para testificar. Luego, tan pronto como decía aquello, me respondí a mí misma: Tú no puedes testificar hoy. Has planeado quedarte en casa y realizar algún trabajo y probablemente no llegarás a ver a nadie. Afortunadamente, Dios rompió la conversación y agregó: Pero, ¿que tal los mundos que te observan? ¿Y qué, de los ángeles? Existe todo un universo que tiene los ojos puestos en ti. ¿Te has olvidado de eso?

Sí, me había olvidado de eso! Había olvidado que la Biblia muestra (en el libro de Job) que existen representantes de otros mundos en el universo. Había olvidado que la guerra del cielo que dejó desahuciado a Satanás, estuvo basada en la mentira que Satanás les decía a los ángeles argumentando que Dios era injusto y que él (Satanás), podría hacer cosas mucho mejor si tuviera la oportunidad. Olvidé que Satanás convenció a la tercera parte de esos ángeles para que lo acompañaran. Olvidé que todos esos seres, caídos y no caídos, nos observan hoy en este planeta. ¡Eso me transforma en un testigo!

Me Despierto Siendo Un Testigo

Así que aunque no viera a otro ser humano durante días, aún soy un testigo en esta gran batalla entre el bien y el mal. Debo decir que el darme cuenta me hace ser más cuidadosa acerca de la forma en que vivo diariamente y me voy desarrollando. Es humillante y excitante a la vez, darme cuenta que soy un testigo lo haya querido o no. Lo soy siempre, por un lado o por el otro. No escojo salir y testificar ante los demás. Me despierto siendo un testigo porque me despierto, simplemente. Lo que hago con mis días, lo que pienso y lo que digo determina para quién soy un testigo.

De manera que aunque no hubiera oídos humanos a quien testificarles, puedo seguir hablando y decir a gran voz: “¡Dios es bueno! ¡Es justo y amoroso y es un Amigo verdadero! Y Satanás es un mentiroso. ¡Míreme! Soy la prueba de la misericordia de Dios. ¡Sólo mire y vea cuántas veces me ha perdonado! ¡Y descubra lo feliz que estoy en Su compañía!”

Muy bien, de modo que este es un nuevo día. Asciendo al estrado. Ore por mí. Yo estaré orando por usted.

Si desea hacer algún comentario sobre este artículo, diríjase a Lea los comentarios de nuestros lectores ______________________________

Por Gwen Scott Simmons. Derechos © 2011 de GraceNotes. Todos los derechos reservados. Traducido por Chari Torres. El uso de este material está sujeto a pautas de uso.


SiteMap. Powered by SimpleUpdates.com © 2002-2016. User Login / Customize.