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Rabia Tardía
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Fotografia: Dawn Allynn
Mientras crecíamos, mi hermano y yo le causamos mucha tristeza a nuestra madre. Nuestros padres nos amaban, pero cuando mamá se enojaba, perdía la paciencia y nos gritaba con su aguda voz.

Finalmente, mi hermano y yo crecimos, nos casamos y tuvimos nuestras propias familias. Visito a mis padres junto a mi familia dos o tres veces al año y mi madre siempre se muestra paciente y comprensiva. Nunca más había perdido la paciencia, ni me había gritado.

Pero durante una de nuestras visitas, mientras bañaba a mis dos hijas pequeñas, una gran cantidad de agua mojó el piso del baño de la casa de mi madre. Sequé a las niñas, les puse el pijama y las hice salir del cuarto de baño para poder secar el piso. Justo cuando lo hacía con una de las toallas que había utilizado para secar a las niñas, mamá llegó e inmediatamente perdió el control.

“¿Qué haces?” -gritó. “¡No uses mis toallas para secar el piso! ¡Para eso está el mapo!”

La miré estupefacta. Salió del baño y regresó enseguida con un mapo mientras me hacía a un lado y comenzaba a limpiar ella misma de forma correcta.

Al rato se acercó a mí con una mirada tímida en su rostro. En un tono controlado y reflectivo, se disculpó, diciendo: “Lo siento. Pensé que había ganado la batalla sobre mi genio y el gritarle a ustedes, chicos. Pero esta noche, aprendí algo acerca de mí misma. No he ganado esa batalla. Cuando ustedes se fueron, la sustancia irritante se alejó también. Debido a que no tenía a nadie a mi alrededor que me hiciera enojar, tampoco tenía motivos para perder mi temperamento o gritarle a alguien, de manera que pensé que había ganado la batalla contra la ira.”

Esa fue una buena lección para mí también. La Biblia nos advierte: “Nada hay tan engañoso como el corazón. No tiene remedio. ¿Quién puede comprenderlo?” (Jeremías 17:9). Debido a mi naturaleza pecaminosa, siempre tendré que estar en guardia o el diablo me agarrará cuando menos lo espere. Mi oración continuamente debe ser: “Crea en mí, oh Dios, un corazón limpio, y renueva la firmeza de mi espíritu” (Salmo 51:10).

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Por Sanita Booth. Reimpresas con el permiso de Señales de los Tiempos ( Signs of the Times), Octubre 2006. Derechos © 2006 de GraceNotes. Todos los derechos reservados. Traducido por Chari Torres. El uso de este material está sujeto a pautas de uso.
Los textos bíblicos han sido extraídos de la versión NUEVA VERSION INTERNACIONAL ® 2002.


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