Home > Archives > La Familia es lo Primero >
.
Ama a Tu Hermana
.
Fotografía: Aron Kremer
La rivalidad entre hermanos necesita ser cortada de raíz, de modo que no utilice un mazo de hierro.

“¡Deja de hacer sonar tus nidillos!”, le grita mi hija a su hermano.

“Bueno, si eres tan perfeccionista, ¿por qué siempre llegas tarde al desayuno?”, contesta él.

Y así comienza una serie de ataques que me obligan a hacer sonar mi silbato de árbitro y a levantar la voz: “Oigan ustedes dos, ¿podrían parar? ¡Estoy harto de escucharlos discutir!” A lo cual, mi hijo contesta: “¿Y tú? Parece que no estás de muy buen humor.” Así que les dije: “OKEY, necesitamos calmarnos. Hablaremos más tarde.”

Como padre, mi función no es siempre divertida -como comprar regalos de cumpleaños ni dar los besitos de las buenas noches. A veces deseo salir corriendo y esconderme (o pasarle el bulto a mi esposa), cuando mis hijos discuten entre ellos. Pero ser padres es una función a la cual hemos sido llamados por Dios.

Todos les hemos repetido a nuestros hijos Efesios 6:1: “Hijos, obedezcan en el Señor a sus padres, porque esto es justo.” Pero a veces nos olvidamos que Pablo nos advierte: “Y ustedes, padres, no hagan enojar a sus hijos…” (v. 4).

¿Cómo puede usted ayudar a sus hijos a amarse los unos a los otros, sin exasperarlos? Como padre de cinco hijos, he aquí algunas cosas que he aprendido de Efesios 4:29-32 acerca de la rivalidad entre los hermanos:

Detenga el discurso desabrido desde su comienzo. Cuando se permite el hábito de hablarle descortésmente a un hermano, este crecerá como una hierba. Yo no utilizo literalmente un silbato para detener las disputas entre mis hijos, pero una palabra firme es, a menudo, muy necesaria. Efesios 4:29 dice: “…que sus palabras contribuyan a la necesaria edificación y sean de bendición para quienes escuchan.”

Explique cuán dañinas pueden ser las palabras y cuánto dolor pueden ocasionar a muchas personas. Su hijo puede decir: “Mis palabras no dañan a nadie, ¡excepto a mi hermano, que se lo merece!” En realidad, las palabras descorteses hieren a todos quienes las escuchan. Los comentarios desconsiderados hieren los corazones de los padres, entristecen al Espíritu Santo e, incluso, hieren al futuro cónyuge de sus hijos. (¿Sabía que los hábitos formados en la niñez no desaparecen cuando usted se casa?) Efesios 4:30, dice: “No agravien al Espíritu Santo de Dios, con el cual fueron sellados para el día de la redención.”

Enséñele a sus hijos a disculparse y a perdonarse entre ellos. La amargura es el resultado de un corazón intolerable. Es un desafío enseñarle a los hijos a perdonarse aunque “no lo sientan.” Nada sobrepasa el dar un ejemplo de perdón a sus hijos cuando usted ha cometido un error. El perdón se realiza en dos etapas. Primero, usted escoge perdonar con “la cabeza” y luego perdona “con el corazón.” Eso puede durar más tiempo. Efesios 4:31, 32 lo resume muy bién: “Abandonen toda amargura, ira y enojo, gritos y calumnias, y toda forma de malicia. Más bien, sean bondadosos y compasivos unos con otros, y perdónense mutuamente, así como Dios los perdonó a ustedes en Cristo.”

Un pensamiento más. La rivalidad entre hermanos no siempre “se arregla” en el ardor de la batalla. Soy más propenso a provocar a mis hijos cuando se entremezclan mis propias emociones al tratar de enderezarlos. Pero, el hacer un “intermedio” puede otorgarle al Espíritu Santo la oportunidad de obrar en el corazón de su hijo.

Luego de aquel malogrado desayuno, mi hijo se me acercó por la noche y me dijo: “Papá, siento mucho haberte contestado en forma tan descortés. ¿Podrías perdonarme, por favor?”

“Por supuesto,” sonreí y lo abracé. Sabiendo que su corazón se había ablandado, le sugerí: “Ahora, ve a disculparte con tu hermana.”

Y lo hizo.

Si desea hacer algún comentario sobre este artículo, diríjase a Lea los comentarios de nuestros lectores
______________________________ 

Por Curtis Rittenour. Derechos © 2014 de GraceNotes. Todos los derechos reservados. Traducido por Chari Torres. El uso de este material está sujeto a pautas de uso. Los textos bíblicos han sido extraídos de la versión NUEVA VERSION INTERNACION ® 2002.


SiteMap. Powered by SimpleUpdates.com © 2002-2016. User Login / Customize.